
al otro día
Al otro día
Apenas horas después que hablamos
Maldecía mi ofensa.
Recuerdas
los aires eran tibios
Y el horizonte, el mar
escapamos de los límites,
debilidades que se soltaron,
o que yo presione maltrecha,
para que rebasaran o danzaran al borde.
Pero al otro día
Me veras triste,
es lo que tiene que ser,
Me veras valiente
porque es el dolor, lo que tengo que rendir.
Me veras alegre,
porque recordare
tu complaciente hombría,
y suspirare
muchísimas veces,
Pero al otro día
vos
que harás,
te dirás que fuiste frágil?,
te dirás que te dejaste llevar?.
Y después
el silencio y la distancia serán mis aliados fieles,
que dormirán mis anhelos y la gracia de amarnos,
dormirán la visión del horizonte de tu pelvis,
las amarras de tus hombros,
el ímpetu de tu penetración.
El silencio dormirá tanto, tanto,
como una maldición,
mientras que la distancia,
serán barreras de tormentos para no cruzarlas,
que generen miedo supremo,
para que vos duermas tranquilo
que es lo que mas quiero.
Y si así sirve,
no estuve, me desvanecí.
y si miras la noche con estrellas,
porque las nubes desaparecieron,
ellas te dirán que no nos vieron,
que nunca estuviste conmigo y no mentirán.
Pero si en algún momento te ciñe la desesperación
y me llamas, yo estaré.