Al final del pasillo

Suspendida
del filo
de
la noche
a
ritmo de tango,
se
quiebran las manos
por
el sobrepeso del dolor
que
tajea hondo,
y
hace llorar.
Cuerpo
demacrado
por
la bebida trasnochada
que
se emborrachó
de
humo de cigarrillo
y
por el picoteo en la cabeza
de
ausencias insistentes.
Se
derrumba agotado
al
final del pasillo
de
las penas.
como cayendo a un precipicio, como intentando calmar el sufrimiento sin calmarlo, un desahogo lastimero, hermoso poema silvy, un abrazo
Gran poema. Desde el título se va adentrando en ese clima opresivo, tanguero, de trasnoche y soledades que no se apagan con nada y solamente le ponen suspenso al derrumbe.
Abrazos, amiga.
Es inimaginable el sentimiento que desprenden tus letras.
saludos amiga,
Martín
Excelente poema Silvy. El peso de la ausencia... es implacable.
Besos!
Me recuearda al ultimo espejo de maria panero, hablan sobre lo mismo, y el tuyo esta muy bueno, es un gusto por fin poder haber leido algo nuevo tuyo
nos vemos
Como siempre es una sentimiento grande leerte, un beso a tu poema y otro a ti, sigueme llevando con tus letras, para llegar a ti. tu amigo sodican