Atendiendo a lo que siento, atendiendo a lo que se, pierdo todo sentimiento, centro todo en tu ser.
Lo que quiero, lo que odio, lo que amo, y lo que extraño. Te conozco y reconozco que no soy lo que has buscado.
Pero como se lo digo a mi corazón callado, que no soy lo que tú esperas y que asuma tu rechazo.
Que eres sordo a las palabras y yo mudo a los lamentos, que no grito tantas cosas porque sueño que te pierdo.
Voces, gritos, todo sobre mi cabeza, que dirigen lo que quiero, y no entienden y condenan.
Que me dicen tantas cosas, que al momento ya lo sé, pero el saber las cosas no me sirven para ver.
Ciego, mudo, tonto, esclavo del momento, y la decisión que tomo se transforma si te tengo.
Ciego, mudo, tonto, extraño mis recuerdos, donde todo estaba claro, y no existía tu reflejo.
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