


| Escritor: | coroma55 |
| Públicado: | 07/10/2008 |
A tí, mujer,
que vas por el mundo
con el corazón en las manos
y el alma a flor de piel,
¿no temes que te engañen?
¿porqué ese afán febril
de por entero entregarte?
Valerosa, audaz...
apasionada,
¡sincera hasta el dolor!
eres locamente sensual
y delicada.
Lo presentí
con la primera mirada,
lo supe luego....al leerte,
al saberte sensible, femenina,
irresistiblemente femenina,
en tu interior
y en tu mirada limpia,
sabedora de todo
y a la vez tan ingénua.
Irás por el largo
camino de la vida
con todo tu saber,
con todo el ingénuo
candor de tu saber
y vagarás de hora en hora,
día en día,
semana tras semana,
meses, años, siglos tal vez
buscando vanamente ese ser,
que merezca ser amado
como tú amas.
Oh !Dios mío¡
primero, desenfrenadamente
con el alma....
y luego entregándote
apasionada y locamente dulce
con tu cuerpo;
arrolladora como un huracán,
avasallante como un Dios,
ardorosa como un volcán...
¡incansable como un niño travieso!
Quiero que sepas
que te admiro,
que te envidio,
que te respeto.
Yo no podría ir como tú
con el corazón
en las manos,
gritando a viva voz
los deseos más íntimos
que se esconden en mi alma.
¡Eres tan mujer
y tan niña a la vez...!
y te respeto...
Neraf
|
Imprimir |
Enviar poema |


