Mejor digamonos adiós muchacho.... Mirarlo a los ojos no fue suficiente; verlos perderse en el vacio de la noche simplemente agrando la intriga, el deseo, los sueños. Tal vez mi sonrisa fue prematura, tal vez aquellas lagrimas eran una señal y no debi seguir buscando la oportunidad de escuchar su voz sin aquellos ruidos de fondo; porque todo estaba dicho y no habia nada mas. Tomarnos de la mano fue quemarme los dedos; imaginarme los besos, una obsecion malsana; hablarle a lo lejos fue, aparentemente, mi pecado mortal.... Ya esa mirada fria me ha contado su historia; y ya podra respirar su aire tranquilo, porque ya no habra risas que ensordezcan su aburrimiento, ni historias añejas de color arcoiris que interrumpan y opaquen su tiempo perdido.... Adios muchacho. Y quedese solo, con la lluvia reemplazando sus llanto, saboreando la sangre de sus labios rotos. Ya no quiero sus ojos de color podrido asomandose a mi mundo. Mejor vayase muchacho. Y no vuelva a estorbarle al vacio de mis noches.