Eres agua pura y fresca,
dosis perfecta para un alma sedienta y cansada...
pero es inútil..., mis manos no pueden retenerte
y, con desesperación, veo como te escapas de ellas,
lentamente, dejando tan solo un beso húmedo como adiós...
Eres tibio sol de mañana fría,
calor exacto para reavivar las ganas...
pero es en vano..., alcanzarte es imposible en este viaje,
donde el juego consiste en estar cada vez más lejos...
Eres etérea, irreal, producto perfecto de mi fantasía,
un ave imposible de enjaular,
la agonía prolongada, sin sentido, de algo que está muerto...
Tal vez por eso, suelto hoy con angustia tu mano...
No es el cansancio enorme de tu silencio,
ni tampoco el malicioso interés de dejarte caer,
solo se trata de respeto hacia tus ganas,
para que finalmente, lejos de mi,
puedan volar nuevamente buscando eso...
que en mi no supiste encontrar...
Juan Leandro Alzugaray
|
Imprimir |
Enviar poema |
