Te observo por mis ventanas
y me encondo aún si me descubres...
Por las caras de tus cielos,
o por las formas de tus nubes.
Tengo cubierto el cuerpo de espinas
pero camino por las rocas de rodillas.
No es fácil volar sin alas,
ni buscar en tus mundos las salidas...
Contar los minutos para abrazarte...
y correr de prisa para alejarte...
No me mires mucho, que me arranco...
ni me hables de cariños, que me espanto...
Sólo abrazame otro rato...
que tu olor es el que cuenta con mis manos...
|
Imprimir |
Enviar poema |
