ABLUCIONES DEL TIEMPO

 

Y En medio de las angustias, los miedos, las constricciones del espíritu, las abluciones del alma, los compromisos contractuales, las responsabilidades financieras, las afujías del tener para mantener, los proyectos declinados, los que en el tintero quedaron, las ganas de seguir, el salir adelante para no quedarse atrás, la sabiduría encontrada, el conocimiento difractado, la realidad relativa, lo sondable de la verdad, lo realmente irreal, la irrealidad en el acto, lo incorregible de las cosas, las vidas sin sentido, lo mecánico del reproducirse, el perder para ganar, la lucha del tener, el progresar para retroceder, avanzar para involucionar, llegar el final para comenzar otra vez, o trasegar un largo trecho para terminar sin empezar, pasar un día mas para restar y no para sumar, sumar para restar, multiplicar  para dividir en el vivir, renunciar para retomar, amar para olvidar, olvidar para añorar lo recordado una ves más, atar para ser libre, contradecirse para fluir, esclavizarse para liberarse, librarse para se un esclavo más, soñar la cruda realidad ó hacer de lo crudo un sueño real, sentirse otro siendo uno, ser uno sintiéndose otro; el poder para ser importante, la impotencia hecha poder, dominar para ser después dominado, apostar para ganar perdiendo, perder la perspectiva para entender lo abstracto, ser realistamente abstracto, ver lo abstracto de lo real; buscar la sabiduría para encontrar la jactancia, pregonar lo sublime para no entender la humildad; comprender la paz viviendo la guerra, entrar en guerra buscando la paz; perpetuarse para nunca ser inmortal, inmortalizarse siendo terrenal, continuar y continuar para seguir siendo finitos; el tener dinero pero no poder, el tener poder para no poder ser nadie, el ser alguien sin tener que tener poder, el poseerlo todo y así creer ser más que el otro, el tener todo lo materialmente posible pero no el derecho a vivir, el creer tener la potestad de decir quien vive y quien no cuando ya se esta sentenciado a simplemente morir; el tener la intención pero no la acción, el actuar sin la consciente intención, el querer vivir con la muerte acuestas, el anhelar morir sin lograr legalmente hacerlo mientras se está por dentro muriendo; el haber vivido sin legar nada, el pasar por el mundo por pasar y seguir pasando una ves más; el ser una simple serie de números de una estadística más, el vivir sin trascendencia, el morir sin remembranza; la historia sin recuerdo, la ciencia sin aplicación, lo esencial sin lo sustancial, lo etéreo sin lo material, lo mísero sin lo relevante, lo contradictorio sin la lógica irreverente de lo que supuestamente debe ser pero no es hoy y de pronto sea mañana o pudo haber sido sin darnos cuenta; las contingencias de la consciencia inconsciente, lo mutante en lo constante; las eclosiones sin cambios, las teorías sin apotemas ni hipótesis, las hipérboles del sentimiento, la cuadratura de las pinturas, lo triangular del relacionarse, lo esquizoide del desequilibrio, lo esférico de lo global, lo preciado del  tetraédrico carbono en el tiempo, lo lanceolante de la culpa, lo cóncavo de una hamaca, lo convexo de una colina, lo cilíndrico del navegar,  el carácter alarmante del fuego, la horizontalidad del dormir, la sensorialidad de alimentarnos, lo prístino del agua natural, lo relativo del éxito, lo cúbico de los espacios habitables,  lo enmarañado de la verdad, la superposición de las ideas, lo aliterante  de las formas, lo abrasivo de lo que hay que hacer y no se hace, lo resignante de la edad, lo inobjetable del tiempo, lo migratorio del pensamiento, lo imperdonable en lo deshonesto, lo absurdo de lo justo, lo elemental de lo complejo, lo intramitable de lo práctico, la perpendicularidad de la gravedad, la interminable búsqueda de la perfección en lo imperfecto, lo interminable del dolor, lo irrecuperable en la salud, desde la necesidad del hambre, desde la insondable memoria, desde el vertiginoso paso de los días, desde la soledad de las ruinas, desde lo

incuantificable del firmamento, desde lo inagotable del consumir mientras se este viviendo, desde la constancia del respirar, desde un mundo construido para vivirlo mejor al tiempo que se destruye, desde el mejorar lo insuperable, desde el aceptar lo inaceptable, desde lo sepulcralmente gritado, desde lo ensordecedor del silencio, desde lo intolerablemente permitido, desde lo espiritualmente sacrilégico, desde el pecado celestial, desde las perdidas del tiempo reflejadas en las crisis de la senilidad, desde las posibilidades abiertamente cerradas por nosotros mismos, desde la incredulidad sobre lo creíble, desde la preponderancia de lo poco importante, desde la conformidad de nuestra avaricia, desde lo monótono del lo cambiante, desde lo cómodo de la ignorancia, desde lo no apreciado del valor, desde lo agresivo de la calma, desde la concepción de lo inexplicable, desde lo reiterativamente despreciado, desde lo execrablemente disfrutado, desde la sevicia supuestamente justificada, desde lo incalculable del derramar sangre en lo calculado de alcanzar poder,  desde la violencia del respeto, desde lo cierto de cada día en lo incierto de su cúmulo, desde la estulticia de la cultura, desde la soledad muchedúmbrica, desde la perpetuidad del poder, desde lo estable de un terremoto, desde lo inestable del sol, desde la plusvalía de un regalo, desde lo involuntariamente estructurado, desde el olvido de lo recordado, desde la apología de lo fútil, desde lo indescriptible de lo desglosado, desde lo originalmente plagiado, desde lo contusamente sano, desde lo prioritariamente postergado, entre los intentos, las búsquedas, las luchas por mantenernos, jarcias de nuestra existencia, la constante búsqueda del “algo mejor” involucrada en la sentencia del “salir adelante” para no se quedarse  atrás, en el camino laberintico de la vida en donde habrá que tener cuidado al avanzar para no atrasarnos, en medio de nuestras interacciones en la sociedad y las reglas que nos imponemos a medida que el tiempo pasa como guías para asegurar la ruta, y así el tiempo pasa ya pasó y nuevamente vuelve a empezar y así continuará el ciclo eterno de la irremediable existencialidad y en donde lo único que nos queda es intentar resolver nuestro propio crucigrama, contestando el cuestionario en el orden de los años hasta que el eterno universal llegue y se nos acabe el tiempo; y lo que dejemos, comenzando por nuestro propio cuerpo será la prueba de cómo nuevamente todo lo que viene, vino, pasa, pasará y seguirá pasando una vez más…..

 

 ANTONIO MARSAL

D.R.A.

 

 

 

 

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Comentarios:

Escrito por: Renanalvarez       11/06/08 06:40
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Es el infinito que se escapa y llega a un cuerpo y se apropia, resurgue, cae, se levante y continua el círculo armonioso de esta vida, con sus fatalidades y grandezas: Se vive, se muere y veamos como resucitamos de nuestros espasmos soñadores; este hilo inofensivo que nos ofende hondamente y nos hace humano en esta vida; y la unica que alcanzo a descifrarlo por ahora.Endiosarse empobrecido en nuestras vanaglorias, pobrementes vestidos en lujos de virtudes que hasta al rico ofende. la vida las vueltas cada vez mas corta a nuestro destino y si se llega como uno quiere mas no se puede pedir.
muy bueno amigo
saludos martín
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