A TI QUE ESTAS EN MI
Es de noche y avanza el tic tac de las horas
es de noche y el vibrar de mi voz te persigue en la penumbra
sutilezas de caminos que me embriagan la memoria
azotada por el furor que provoca tu sonrisa.
Yo sufro el encanto de tus ojos de azucena
y el terso frenesí de tus ondulados labios
déjame habitar el surco de tus encantos
déjame navegar en lo profundo de tus besos.
Ah la muchacha mía!, ah la flor que se enaltece!
que el mar inmenso bañe tu cuerpo
y la luna lo tiña de enigmáticas luces
en el espejo mío, sobra la sombra mía.
Una nube silenciosa de color naranja
refleja en el espacio el arrebato de mis sueños
entonces, como en un sobresalto tumultuoso
recorro, asalto el origen de tus formas.