Una mesa de un bar...
un café desértico y helado..
tu ausencia, tan sentida, tan confusa.
Una vida tan vivida...
la noche...la bohemia;
y el compás de un tango arrabalero.
Tu forma, tu estilo, tu elección...
comprensible y a la vez inexplicable..
tu Buenos Aires querido...tus ideales defendidos..
eso, todo eso me has dejado.
La herencia más humilde,
la sabiduría de la calle,
la pasión de cada instante,
el vivir como se pueda cada día..
eso, todo eso me dejaste.
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