A la aurora (que despierta)

 Los supiros de su adiós,
agonizaban en un rincón sin destino.                      
Mientras el eco de una fuerza atrincherada

hacia nido en sus esperanzas.


 El tiempo helado no corría                                 
era rígido pedestal de las deidades,
como la desrealidad hecha carne          
con el beso de un dragón con sangre ardiente

y hambre atormentador.


 El cielo, en esos tiempos  

eran sombras de sin razón.

 

lv-

 

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Comentarios:

Escrito por: NoU       04/04/08 14:02
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Y yo que pensé que te despertabas de "La Noche".... jejeje....

Tienes una gran fuerza en tus letras, cada palabra sabe calar hondo en el corazón... conmueven profundamente....

"con el beso de un dragón con sangre ardiente
y hambre atormentador"

Si pudiera dibujar lo que imaginé cuando leí esa partecita... (lástima que no soy buena dibujando), una excelente escena, excelente comparación... mágica....
Saluditos...
NoU
Escrito por: oscar       04/04/08 01:21
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Si , tienes una buena forma de escribir.-.me agrada.-. saludos.-.o.m.n.
Escrito por: Abedul       22/01/08 15:42
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"El cielo, en esos tiempos

eran sombras de sin razón"
Toda la tristeza se vino a enredar en tus versos.
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