13 de diciembre

La muerte de mi sobrina fue un golpe muy fuerte,
No sólo para sus padres sino también para mí.
Su muerte me causó miedo muchas veces,
Pero no por su fantasma o por su espíritu,
Me causó miedo sentir mucha angustia y tristeza con su falta.
Los recuerdos aparecen muy claros en mi mente.
Llegué a ver a mi madre y me dijo “vamos a ver a tu sobrina”,
Yo estaba aterrorizada ya sabíamos que le quedaba poco tiempo,
Pero no pensé que su muerte llegaría ese mismo día.
Recuerdo que esperé para una de las últimas para ir a verla,
Todo el mundo lloraba,
Hasta que al fin llegó mi turno de ir al lugar de donde estaba su cajita y verla.
Sentí un aire recorrer mi cuerpo cuando la vi.,
Allí estaba echada en su cajita con un  traje precioso,
Ya no abriría los ojos ni tampoco lloraría.
Recuerdo haberle dicho “Aisha aquí estoy”
 Entre sollozos y lágrimas.
No podía tranquilizarme,
“te quiero” le dije muchas veces aún con el corazón roto,
Le toqué la mano y sabía que no me escuchaba.
Aún puedo ver su carita media roja y regordeta,
Muy diferente a cómo la había imaginado  antes,
Una niña robusta y fuerte amigable y emprendedora.
Ya no seria ella,
Se había reducido a una personita indefensa la cual luchaba por vivir un poco más,
No lo soportaba y empecé a llorar fuertemente hasta que una amiga nuestra me dijo:
“no Paloma... no llores,
Aunque no lo creas ella te escucha…”
Salí del cementerio con el corazón hecho pedazos y pensando
“pobre de mi hermana su hija se muere y su marido actúa de esa forma”.
Al llegar a casa, mi vecina nos  preguntó...
“y cómo está”,
Muy mal,
Ya no despertara…
Esa noche nadie llamó a casa. Se respiraba un aire pesado,
Tenso,
Un ambiente triste.
Nada me alegraba,
Todo era diferente,
Como si el día hubiera perdido vida.
Mi hermana,
Mi amiga y yo estuvimos emborrachando nuestras penas solas en casa y allí va el miedo otra vez...
 
Mi hermana y yo nos abrazamos y esperamos la llegada de mi madre,
Nos dijo… “se nos fue” como pueden imaginarlo las lágrimas no dejaron de fluir.
Entre sollozos le decíamos “te vamos a extrañar Aisha te queremos y descansa porque ya pasó tu sufrimiento”.
Vi. sufrir a muchas personas, mi hermana, mi madre, mi hermano,
Vi llorar a mi hermano, lo cual no era usual. Abrazó a mi amiga y ahí estábamos mi hermana y mi madre,
La familia apoyándonos en estos momentos de dolor...
Es que es una sensación muy horrible ver a tu hermano sufrir,
Y pensar que algún día nos pasará a nosotros también…
Ella está con nosotros es un ángel más,
A veces la veo entre sueños,
 Sé que me acompaña y nunca dejo de invocarla,
Para que me de su ayuda desde el cielo.
La quiero muchísimo y aunque ya no esté aquí,
Prefiero pensar que está de viaje con Dios,
 Y me la imagino siempre bailando con sus bellas alas, 
Alegre y sonriente.
Te quiero Aisha.
Ayuda a tu mama ahora que te necesita,
No la hagas sufrir con esto que pasa ahora,
Dale fuerzas para luchar hasta el último momento,
Dale las fuerzas que le distes cuando tú te marchaste,
Si pudo ser fuerte contigo,
Ayuda a que ahora sea fuerte por si misma,
No la dejes sola,
Lo la lleves contigo,
Pues aquí en la tierra,
Aun le esperan dos cometidos,
Luchar por sus dos hijas,
Y salir de este abismo.
No la dejes sola,
Por favor te lo pido..........
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