LA HISTORIA DE UN PEREJIL
La historia de todos como nunca nadie quiso contarla. Las verdades se agolpan en la boca, hacen fuerza, quieren salir...
Pero volvemos a engullirlas. Les quitamos su esencia. las matamos entre jugos gástricos y ácidos.
Me animé a vomitar. Vomitar sobre mí y sobre todos.
La invitación está hecha. Podés perder 4 horas de tu vida leyendo lo que escribo, con la esperanza de que te sirva para algo, o podés perder 4 horas de tu vida, sin esperanzas de seguir vivo.
Tú decides.
Si lo compras, hoy como