Sobre Oscar_Campos
Nací hace varios años, era el año de 1988 ¿el mes? el mejor, mí preferido, apuntalando el otoño y abrazando el venidero invierno… el día, simplemente el que tenía que llegar y tardó tanto en llegar.
¿Mi vida? Un paso interminable por un mundo lleno de millones de mundos, abrazando una constante soledad que se ha vuelto mi amante preferida, donde puedo tener todo, nada y también las horas siguen corriendo como agua que se escapa de las manos para evaporarse. Digamos que un juego estupendo, donde nunca pierdo, siempre gano, donde se cierra una puerta y se abre una ventana.
Un mundo como tantos y como ninguno, a veces medio loco, a veces medio cuerdo, ni fu ni fa…
Me gusta vivir soñando ¿a quién no? Siempre lo he dicho: “El mundo está hecho de soñadores”, creo que me sería imposible caminar sin soñar y tener de vez en cuando una pasión desenfrenada.
“Soy vecino de este mundo por un rato”, como dice una muy buena canción, me es difícil comprenderlo, he aprendido a amar tanto esta vida, cada instante, pero nada es eterno, me quedará como consuelo vivir embriagado de vida. Amo estar aquí, poder abrir cada día los ojos y ver la luz, caminar, respirar y contemplar esta totalidad, junto con esas pequeñas cosas que parecen simplezas pero me llenan de satisfacción.
Tiendo a querer muy fácilmente y desilusionarme igual. Una de las cosas que más odio es la hipocresía, la deshonestidad y la tibieza. Procuro ser cada día mejor, (aunque francamente no existen los milagros) me gusta la calma tanto como la sinrazón. ¿Música? Me gusta toda, melómano por naturaleza, de esas personas que consideran cualquier otra cosa menos música, lo que no es bueno musicalmente. Amante del cine como del teatro y las buenas tazas de café.
¿Mi escuela, mi educación? Claro, en varias escuelas… Recuerdo plácidamente como si fuera ayer, los vericuetos que paso mi mamá para enseñarme lo que no pudiera aprender en el kínder, terminé entrando a la primaria, (una de tantas y la que más le gusto a mi mamá) sabiendo sumar, restar, multiplicar y hasta dividir, fue un caos, todos mis compañeros estaban en la lela y yo, sintiéndome niño grande, ellos se las gastaban haciendo esos ejercicios para escribir tan aburridos, y este que escribe, de pendejos no los bajaba, tuve siempre el cuidado y esmero de mi mamá, que ahora finalmente puedo decir, “me agobiaba, reventaba y parecía a ella darle fuerzas para exigirme más”, total, terminé aburrido de estar con esa maestra y esos compañeros, cuando a ellos les exigían a terminar su tarea, a mí, la tarea y lo que venía de antojo para mi mamá, aprendí mucho (bueno, eso creo) Gracias mamá.
De la primaria, creo que me quedó con los buenos momentos, los “amigos y amigas” de ocasión, esas horas que no terminaban.
Entré a una secundaria, no la que yo imaginaba, pero donde viví cosas incomparables, por ejemplo: donde como todo puberto experimente estar enamorado, pero igual se quebraron más de una vez esos sentimientos colegiales. Después de un tiempo decidí que ese no era mi lugar y me cambie de escuela, como todo cambio trae cosas buenas y cosas inciertas, me pasaron ambas, por una parte extrañé a algunos “amigos”, mi tiempo libre, las idas al cine y tantas locuras que iban desde una pinta. De las cosas buenas ¡caray! Ahí fue donde la profesora Ma. Eugenia Solórzano Torres, me dijo que había escrito algo bueno y desde entonces procuro explotar cada letra hasta lo más sublime y obscuro, pasando por todos sus matices.
Como todo pasa y no hay a santo que no se le llegue su misa, tuve que dejar la secundaria, fue un golpe raro, a la vez glorioso y un tanto trágico, no volvería jamás ahí, y con eso quedaba enterrado completamente el segundo gran amor colegial, una pequeña de ojos verdes y sonrisa más que cautivadora, tierna como de un ángel.
¿La preparatoria? Carajo, no fue lo que esperaba, había hecho tantas ideas en torno a esa, que con el paso del tiempo se cayeron, la culpa no fue de nadie, ni de los que estábamos de paso, ni de los arboles que nunca dejaran de estar ahí, quizá la culpa fue mía, debí escoger mejor antes de decidirme y replantearme la realidad, esa que nunca dejará de ser parte de nuestra memoria.
Como todo pasa y nada es eterno como ya lo dije , terminó mi paso por esa preparatoria, justo cuando decidí, cuando ya no tenía nada que hacer ahí. Yo diría que no fue difícil pasar de largo, no guardo nada que deba guardar de entonces, me hice de valor y todo lo tiré en una caja sin fondo, muchos dicen que de esas rotas, porque lo guardado se pierde ó no se vuelve a encontrar jamás. Cambié de preparatoria, una ubicada en el centro de la ciudad, lo pensé mucho, en sobre manera, creo que hice lo correcto, no me arrepiento, crecí mucho como persona.
Dije que escribía, y miren que no he explicado mucho, comentaba que influyo mucho en mi vida y en que siguiera escribiendo una profesora “Maru”, como le decía de cariño. En ese entonces era un niño con aires de romanticismo empedernido, escribiéndole celosamente a una niña de ojos verdes con cara de ángel, ahí nació mi primer colección de letras, una de esas que nunca tuvo nombre. Al paso del tiempo seguí escribiendo, variadamente y con grandes toques de locura, con esas características fue que nació “Delirios y agonías” una colección de esas que ahora releo y me causan gracia, después, creo que después me paso algo raro, trate de plasmar cosas nuevas y nació “Imágenes” una colección pequeñita y media tibia, procuré plasmar un toque digamos que muy general, aunque en pocas dosis de sinrazón y lo logré, actualmente estoy terminando de escribir “Quimeras”, creo que el nombre dice mucho y espero algún día puedan leer esa colección, esas quimeras…
En el tiempo que llevo escribiendo, que ya son varios años, un buen día me invitó Pablo Cerda, a su grupo cultural “Citla” una comunidad de escritores amateur, con muchas ganas de transmitir todo lo que sienten, con él participé en un par de ocasiones en las pequeñas presentaciones que armaba con l@s compañer@s y amig@s, ahí conocí a muy queridas amigas, como LaMarussa, Bindi, Rosario y Maye. He participado en dos ocasiones en mano a mano con LaMarussa, gran escritora, y tan querida y estimada amiga. Actualmente junto con Bindi y vario@s compañer@s y amig@s creamos un recital enfocado a crear conciencia por medio de la poesía, letras cualquiera, cuentos, música, acerca del cambio climático, la contaminación y todos estos factores que perjudican al planeta tierra, el recital “La conciencia en la poesía”, ya con cuatro presentaciones y varias fechas en puerta hasta hoy, en los tantos días del mes de abril del 2008. Hasta este momento he participado en 2 concursos nacionales de poesía, en Jalisco: Premio Nacional de Poesía Joven “Elías Nandino 2006” y en Campeche: Premio Nacional de Poesía “Ramón Iván Suárez Caamal 2007” ninguno de los dos gané, pero lo bonito es participar, ser parte del concurso. En el 2006 también participé en el Premio Municipal de la Juventud “María de los Ángeles Tamés Pérez MARIGELY” y lo gané en la categoría de actividades artísticas con la presentación de la colección “Delirios y agonías”.
Cambiando drasticamente de tema, pero no de vida, les cuento: A la par de estar en la primer preparatoria, conocí un partido político que me llamo mucho la atención, era digamos que muy orientado a mis ideas y bases. Todo comenzó cuando la entonces candidata presidencial Patricia Mercado, quiso entrar a esa escuela, pero se lo impidieron, ya que esa preparatoria se inclinaba por López Obrador, lo diré, estudiaba entonces en el Colegio de Ciencias y Humanidades Azcapotzalco, de la Universidad Nacional Autónoma de México, fue entonces cuando me puse a buscar en internet sobre ese curioso partido “Alternativa Socialdemócrata y Campesina”, me dio varios resultados un buscador común, y de ahí que haya leído casi todo lo que exponía el partido político, quedé fascinado, era justamente lo que buscaba de un partido político, primero que buscara ser ciudadano y segundo sus principios en general, “estoy convencido que la vieja política sólo pudre a la sociedad”, me puse a mandar correos para integrarme y poder formar parte de ese novedoso proyecto, después de unos días me contactó Andrés Lajous, y seguidamente Juan Salvador G. C. y Yedana R. García F. me invitaron a ayudarlos en lo que fue una magnifica experiencia, su campaña como candidato a diputado federal y suplente, fue austera, pero sustanciosa.
Para entonces yo había decidido salir de la primer preparatoria, donde viví cosas gloriosas y amargas, que ahora son simples. Paso el tiempo y paso sin darme cuenta, cuando de repente me vi, ya estaba enfocado en el partido, que para entonces, había decido por mayoría de su consejo quitarle lo campesino del nombre quedando sólo “Alternativa Socialdemócrata” PPN, la meta era buscar a l@s ciudadan@s para formar comités de acción política, con gente verdaderamente interesada en el proyecto y convencida, a lo largo de ese tiempo conocí a grandes personas y amig@s que hoy estimo y aprecio por muchas cosas, entre ellas por su entrega, compromiso y lealtad. La idea que se tenía para los CAP (Comité de Acción Política) era buena, pero desgraciadamente en el camino se pervirtió, se tenía pensado trabajar en los CAP en base a causas, temas e ideario del partido, eso como primera causa y segundo, para mandar un delegado a la asamblea estatal que debería elegir nueva dirigencia, ya lo dije se pervirtió el proceso, dando como resultado la fractura total del partido, quedando dos frentes, el primero los mentados “Patricios” por estar con Patricia Mercado y con los ideales que fundaron el partido, el segundo con Alberto Begné a la cabeza y entonces presidente del partido, su grupo claramente marcado por políticos enamorados del poder, de las ambiciones desmedidas, y nada amigos de los ideales del partido, de esos políticos que se dedican a llenar de demagogia la sociedad, pero que de este juicio se encargue la historia.
Actualmente como tal la socialdemocracia en México se ha quedado sin representante político, el grupo de Alberto Begné responde a intereses particulares, muy lejanos de la socialdemocracia, no basta con mentarse socialdemócrata, las acciones hablan más que mil palabras. El grupo de Patricia Mercado actualmente lucha como resistencia dentro de un partido político muy lejano al que fundó ella y vari@s compañer@s más, esperando recuperar el partido para poder tener nuevamente una verdadera opción electoral socialdemócrata.
Me gustaría tener más de que hablar, pero este que escribe, no haya hasta la fecha más recuerdos que den tinta a la presente.
Saben… les tengo que confezar algo, tengo un sueño y un deseo, el primero: Caminar de la mano de mi amor en una tarde con lluvia y mirar las estrellas en una de esas noches que no acaban, el segundo: Aprender a tocar música en piano.
Ya sé, ya sé… sueno cursi ¿ Y ?
"El más grande de todos los sueños es el que se realiza”
Óscar Campos Benítez