Comentario a: Unamuno, "El sentimiento trágico de la vida", cap. I

Para el autor, el hombre es “el hombre de carne y hueso”. Pretende con esta definición concreta escapar de las definiciones abstractas al uso. Pero el hombre de carne y hueso no pasa de ser otra abstracción más. Lo real concreto sería decir: “el hombre es una clase formada por los elementos Juan, María, Pedro...”. Pero esto ya no sería una definición: toda definición es de por sí abstracta, además de que no debe incluir el término (términos en este caso) definido. Por tanto, hay que renunciar a una definición concreta del hombre. Lo que más se aproximaría sería el “yo soy yo y mi circunstancia” de Ortega, es decir, no el individuo corpóreo (para el que habría tantas definiciones como individuos), sino el individuo al que su ser-en-el-mundo presta cierto carácter de universalidad (el mundo común a todos los hombres) que lo aproxima a una definición, si bien Ortega tal vez no se proponía dar una definición del hombre. Respecto a Unamuno, seguramente pretendía huir de todas las definiciones, pero al fin y al cabo nos da otra más (no válida, además, como tal, como acabamos de ver).

Respecto de las consideraciones sobre la continuidad estructural de la personalidad, además de ser bastante obvias (como Unamuno mismo reconoce), estimo se les puede aplicar la misma idea que el autor ejemplifica con Kant: son una justificación a posteriori de una postura irracional adoptada de antemano. Esto se ve en que a continuación no van  reflexiones parecidas, sino que sigue una especie de desahogo egotista sobre el horror a dejar de ser y el miedo a ser otro.

 

Detrás de la tesis del fundamento irracional de las ideas está la posible influencia del escritor y filósofo italiano Giovanni Papini (1881-1956), con quien Unamuno tenía amistad y cuyas obras admiraba. Papini publica en 1906 El ocaso de los filósofos, obra en la que expone este mismo pensamiento básico, ejemplificado en la crítica a las doctrinas de algunos de los filósofos más importantes de la tradición occidental.

 

En resumen, Unamuno puede apasionar, pero no convencer. Su obra es un esfuerzo por afirmarse a sí mismo ante los demás y ante sí.

En cuanto al estilo, sólo hacer notar algunas expresiones: “dígase lo que se quiera”, “quiéranlo o no ciertos sedicentes filósofos”..., que no me gustan. Es como decir: “digáis lo que digáis, yo tengo la razón”. Y esta actitud me parece contraria a la actitud filosófica.

 



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Escrito por: Poesiacarnivora       09/11/07 02:00
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"..pues bien,mi señor creador don Miguel,también usted morirá,también usted, y se volveraa la nada de la que salió.
¡Dios dejará de soñarle!¡Se morirá usted, sí,se morirá aunque no quiera;se morirá usted ,y se morirantodos los que lean mi historia....
¡Entes de ficción igual que yo!...Os lo digo yo Augusto Peréz ente ficticio como vosotros...."

Augusto Peréz,protagonista principal de "Niebla" (1914-Unamuno).Los rsgos más originales de la novela están sin duda en su desenlance donde el personaje real (Miguel de unamuno), y el ficticio (AugustoPeréz) en un dialogo confrontansus dos angustias a través de identicas manifestaciones y que no son más que las angustias e inquietudes del propio autor.El dialógo es trágico y se adelanta de alguna forma a los "Seis personajes en busca de autor" de Pirandello.
Cite esta novela, y preferentemente este fragmento, por que está concepción del hombre, que deja de manifiesto su característica esencial (su condición de mortal), es muy recurrente en muchos filósofos y escritores, con los cuales se puede estar de acuerdo o no.Pero hay que saberse demasiado, como para calificar a un autor o su pensamiento, como antifilosofico.
Yo no me animaría,y podré discrepar con Unamuno, o Kant,.....y hasta con el propio Mortimer, pero no tengo la altura para descalificar su pensamiento o su actitud filósofica.
Además creo que el fin de toda reflexión filósfica es la afirmación del propio individuo, ante si mismo y los otros,es la base de una personalidad y espiritu critico fuerte..
Un abrazo compañero.
Que las hadas te acompañen.
Escrito por: perrosabueso       08/11/07 20:19
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Yo era fanatico de Unamuno, y todavia me gustan sus escritos. Te acuerdas de su frase "La verdad es la que hace vivir, no la que hace pensar", en la que explica que aunque tiene serias dudas en cuanto a su religion, esto le ayuda a vivir (resumiento mucho). A mi personalmente me cambio la vida los escritos de jiddu Krishnamurti. Puedes bajar sus libros de (esnips.com). Tambien es extraordinaria la biografia que de Krishnamurti escribio Pupul Jayakar, que tambien baja en español por esnips.com, ademas de muchos videos en youtube.

Aunque me consideres fanatico, creo que aqui esta una verdad absoluta. Krishnamurti basicamente dice que el hombre es una marioneta hecha por el mismo, por su pasado, etc. Solo mirandose a si mismo ese ser de ilusion puede disolverse, y lo que queda es un ser que no es el YO sino un ente sin pasado, y por tanto, sin desdicha, sin miedo, sin nada. He aqui la verdadera revolucion. El hombre no tiene porque ser mecanico. El cerebro de cualquier niño no es nuevo ni lozano, tiene millones de años, y viene con muchas cargas... Pero es posible despertar a una vida plena... es un poco dificil de explicar, pero Krishnamurti lo dice con tanta claridad y poesia, que se que entenderas... Ojala le des la oportunidad a cualquiera de sus escritos, y veras...

Edwin
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Alejandro Sánchez Corrales
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