La verde alfombra chapina, que acaricia las plantas cansadas de mis pies mayas, es la primera pagina en la historia del corazón de las americas, y allí cerca de los ríos, calentó el sol mi bronceada piel de india soñadora, cada día al pintar la aurora, me deslizo hasta sus aguas, y con esperanzas necias me reflejo en el río para buscar mi rostro bronceado sin la corona española que mancilló mi frente...