


Este libro de divulgación destaca la falta de certidumbre que existe en la Física. En un problema sencillo la Física alcanza gran exactitud, esto no es así en el caso donde hay muchas variables en juego: Física de los sistemas complejos. Es el caso del caos puesto en evidencia por el meteorologista Lorenz (1963). Sin embargo en el tema del caos se tienen ecuaciones deterministas (incluso las hay muy simples) para las cuales es imposible predecir el comportamiento a largos tiempos. Es evidente para la persona corriente la falta de exactitud de los pronósticos meteorológicos y que en ellos sólo se habla de probabilidades, concepto que usará mucho Prigogine.
Sin embargo estamos en un falso dilema ya que separamos totalmente la mente del cerebro a la manera de la res cogitans y res extensa de Descartes...como si nos acompañara un pequeño fantasmita.
En la Física P. investiga la termodinámica del no-equilibrio (irreversible), la termódinamica tradicional estudiaba estados en equilibrio (reversibles).
Otro de los puntos en los que insistirá en todo el libro consiste en el agregar la flecha del tiempo en Física. En efecto, tanto la Física Clásica como la Cuántica son invertibles respecto del tiempo. (No tienen en cuenta que un papel se torna amarillo con el paso de los años). P. hará un esfuerzo gigantesco para construir una nueva Física que supere la Clásica de Newton, la Relativista de Einstein y la Mecánica Cuántica. En esta nueva Física deben aparecer el caos, la complejidad, la irreversibilidad, la flecha del tiempo, la vida (autoorganización), y la solución al conflicto entre determinismo y libertad... Un químico que quizo superar a todos los físicos.
Los trabajos de P. son recientes, muy especializados y hasta ahora, solo confirmados en casos simples por la computadora. Faltaría la construcción coherente de su teoría y lo mas importante: su verificación experimental.
También estudia la teoría del Big Bang como el proceso irreversible por excelencia y en lo menos fundamentado del libro afirma que el tiempo (eterno) es anterior al Big Bang y que no hay creación ex - nihilo. Esto parece equivocado ya que si nada cambia no hay tiempo. El tiempo es la medida del movimiento según un antes y un después. Es importante tener en cuenta que P. no leyó el reciente libro Tiempo y Universo de Castagnino M y Sanguineti, J. J.
P. incursiona en lo ideológico: El futuro no es dado. Se ha llegado al fin de las certidumbres. Pero esto es generalizar los resultados de la física no lineal y caótica a la filosofía (esto no es válido, al menos como lo plantea P.).
Existen muchas certidumbres y muchas incertidumbres. De estas últimas la que presenta el principio de Heisemberg y ahora el caos en el terreno físico. Y la ya conocida por los griegos derivada de la libertad del Hombre.


