Yo soy Judas...

Probablemente todavía con esta ansiedad; que hoy,
secretamente en mis pensamientos se oculta…
Son quizas cuales ideas como torpedos tan  macabras que pululan continuamente en mis sienes...
Y la hora final va en continuo conteo galopando lentamente entre chasquidos;
llega en sí, ensimismado en mi mundo, destino atemporal para cumplir disposiciones omnipotentes;
sobrellevando pesada carga que congela mi alma…

Sufrido sentimiento, delito y felonía del amigo, hermano; finiquitar su vida deviene; mas temor corre por mi sangre cual traición acontece por unas cuantas monedas. Pero mas es sabido, ya en el gloria celestial todo es planificado y debido a la responsabilidad encomendado a este servidor, es mi deber obedecer aun cuando el vulgo propicie con afán de censura, algo divino…
Noctámbulo me veo caminar en la penumbra; dudas deambulan ligeramente junto a mis pensamientos tratando de persuadirme ante aquel evento divino…
Son tormentos que amilanan mis fuerzas, hechizos resonando en mis sienes, señales perfiladas por acometer cual semejante traición; pero con la venia mutua divina.

Ya la carga dejaba de ser un peso mayor en mis hombros...
Rondando con paso firme me dirigí en la oscuridad entre malezas y centuriones de la nueva babilonia.
A la espera serena del fatal acontecimiento…
Todo empieza entre murmullos y desmanes...
Ha sucedido aprehendieron al hijo del hombre; que pierda su vida se escuchaba a voz de cuello…
Con unas monedas depositadas en mi talega es mi sentencia de mi suerte traicionera acreditada por la carga acometida; misterios que ya no tienen escapatorias…
Ya con la voz enmudecida por lo sucedido, huyo despavorido,
siendo participe ignominiosa muerte y que en mi propaganda
de rebeldía azucé con mucha estruendo y pánico algo que principie y ya no puedo remediar. Así se inicia este calvario, y que la muerte que no reclama mi fatídico cuerpo…
ahora que me encuentro encarcelado en cuerpo y alma;
se han tejido historias en torno a mi persona, que en mi letanía cobarde me he visto obligado a pender mi vida en el cadalso por mi perfidia, pero hoy quiero decir que mi voz desde la oscuridad de mis pecados reclama, y con mis pies cansados, a la muerte que no quiere llevarme.
Pero en este mi último lamento quiero recordarles que he beneficiado a la humanidad; aun cuando la salvación no toque mi alma herida…

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Comentarios:

Escrito por: ysaiasnunez       09/05/08 22:15
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Ok, el mensaje es directo. Para mí, en realidad este texto es una prosa poética, más que una historia, como una carta de suicidio, tal vez porque se dá sobreentendido o "sobresabido" todo lo que pasó en torno al Iscariote que tu vas de lleno a lo último, quiero decir, que no hay un principio como tal, quiza en vez de un hombre que traicionó a Jesús fue una mujer.

Perdona que te haga una correción, pero en algunas palabras falta el acento, como en Más, sin él, se toma como sinónimo de pero; en otros faltan las comas lo cual entorpece un poco la lectura. Pero, vale, se puede tomar como una caraterización del "personaje" ya que en realidad él no era un escritor, lo cual le quitaría verosimilitud al mismo.

A mí, en conclusión me ha gustado. Ya estaré leyendo más de tus relatos para conocer tu estilo, así, a simple vista veo que te gusta mucho el existencialismo... como a mí.


Saludos!
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