


| Escritor: | Rousie |
| Públicado: | 02/12/2007 |
Me sentía inquieta, sentía una bola en la boca del estómago, tenía la boca seca, me dolía la cabeza de tanto luchar con mis propios pensamientos para no recordar lo que me hacia sufrir. Apretaba los ojos con fuerza, hasta que una lágrima saltó, bajo por mi mejilla, la sentía bajar, despacío, sin prisa.
Esto significaba que me estaba dando cuenta que despertaba, volvía otra vez al callejón sin salida de la vida real.
Finalmente, después de dar muchas vueltas por la cama, me decidí a levantarme, no tenía ninguna motivación para hacerlo, pero como de costumbre sacaba fuerzas de donde no habían y me incorporaba como cualquier otro ser humano al mundo real. Cuando este gran sentimiento de desesperanza, tristeza y soledad invade cada una de las partes de mi cuerpo me pregunto el por qué de mi desagradable situación, por qué? por qué? me pregunto sin cesar, pero no puedo encontrar la respuesta en mi misma, después de un gran debate conmigo termino agotada, y peor de como estaba antes de empezar.
Al final del día, no sabes como pero has sobrevivido, has soportado un día más, ese peso que llevas en tu corázón y que cada día se te hace más difícil acarrear, cuando de repento notas esa lágrima que vuelve a bajar por tu mejilla, necesitas desahogarte, ya no puedes más y cierras el día de la misma manera que ha empezado, con un lágrima que baja despacio, sin prisa...Este es el principio y el final uno de los días de una trista vida.
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