- hola ¿cómo estás?
- hola, ¿quién eres?
- Santiago Kaput, me recuerdas?
- Santiago, claro que me acuerdo de ti, ha pasado mucho tiempo, como estás?
- bastante bien, sorprendido de encontrarte aqui.
- como me reconociste?
- no fue difícil, sigues siendo la misma.
- no se si tomármelo como un cumplido.
- es un cumplido, te lo aseguro; como estás?
- normal.
- y eso es bueno malo?
- no estoy tan mal como para quejarme ni tan bién como para ser feliz, eso es normal.
- puedo ayudarte en algo?
- no lo creo, pero cuéntame donde estás tú?
- en Santa María aún.
- pensé que sólo era por algunos meses.
- yo también pero, las cosas se fueron dando y una oportunidad llevó a la otra.
- y no podías desaprovecharlas cierto?
- no, no podía.
- cúantos meses han sido?
- lo sabes perfectamente o no?
- 111
- cómo están todos por allá?
- específicamente por quién preguntas?
- no recuerdo a todos, sólo a algunos.
- ellas si te recuerdan, dejaste varios corazones rotos.
- cuales?
- el de Laura, el de Valeria...
- niguno más?
- no seas patudo, te parece poco?
- no, es sólo que el que me interezaba parece estar intacto.
- de quién hablas?
- de ti
- de mí?
- no me digas que te sorprende.
- la verdad sí, nunca mostraste mucho interés por mí, incluso muchas veces llegué a pensar que no te agradaba.
- quién te dijo eso?
- tú!
- imposible!
- no con palabras, pero si con actitudes.
- eso no es cierto, siempre estaba pendiente de tí, te miraba, te cuidaba...
- me ignorabas, jamás te relajabas a mí lado, cada vez que estabamos solos te ponìas tenso, casi irritable.
- me gustabas demasiado
- no tanto como otras...
- a que te refieres?
- a tus juegos sólo con ella, los caballeros las prefieren rubias verdad?
- no se los caballero, yo no hago distinción entre rubias o morenas.
- pues lo disimulabas bastante bien
- creíste que me gustaba más ella que tú, que la quería más a ella?
- tendría que haber estado ciega para no darme cuenta fuiste muy obvio.
- y tú muy tonta, traté por todos los medios de despertar tú interés.
- porqué?, no era más fácil decirme lo que sentías por mí?
- traté demasiadas veces pero, tu orgullo es un enorme muro con el que tropezaba cada vez que intenté acercarme.
- me culpas a mí?
- no!
- entonces la culpa es tuya.
- tampoco!
- alguien debe ser culpable!
- porqué?
- por que siempre debe ser así.
- entonces sí, quizá es mia la culpa.
- porqué lo reconoces con tanta facilidad ahora?
- por que no estoy frente a tí, por que tengo un oceano entre tú y yo que me da la seguridad necesaria; miles de kilometros me hacen más valiente.
- eso no es cierto, sigues siendo un cobarde papá. me dejaste, nos dejaste a Laura, a Valeria y a mí; tú pequeña y rubia hija te robó el corazón y nos abandonaste.
- tenía que elegir.
- y lo hiciste
- pero la vida nos vuelve a juntar
- la casualidad más bien, pero es algo que se puede remediar
- cómo?
- cambiando de chat...
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