


| Escritor: | amara |
| Públicado: | 10/07/2008 |
Este sentimiento es tan triste como la situación en la que me encuentro. Sentir lo que no está escrito, lo que no tiene nombre, ni forma posible de expresión; no saber bien si es una o varias cosas a la vez. Amar sin querer, odiar con ganas; no querer amar y hacerlo con rabia. Querer olvidar y sentir sólo decepción, angustia, impotencia y más rabia, que terminan convirtiéndose en odio; siento que a su lado está, aunque escondido, el amor. Es más débil, casi nulo a primera vista pero si se indaga en su interior, sigue ardiendo como el día que nació. Recordar ese día y tener ganas de vomitar lágrimas, de despertar de la deseada posible pesadilla; mirar el día de hoy, ver la calle y notar el frío, lo que hace ver muy por encima el presente, la realidad, lo triste de todo esto. Pensar que hay que vivir ahora, que no se puede aplazar para un día que no se sabe si llegará, para el día en que vuelva la famosa y poco vista Felicidad; pensar una vida sin él; pensar que hay sin él una buena vida; que sí hay, por lo menos, vida, pero no llegar a verla por ninguna parte. Insistir más y llegar hasta a creérselo, aunque no se vea; eso sí que es fe. Saber que la dichosa fe es, en realidad, un engaño propio para avanzar sin más, y no importarte nada. Dejar que pasen los días, como quieran, pero que pasen, mientras haces lo que tienes que hacer, o lo que quieres mientras los vives sin estar realmente viviéndolos; sin disfrutarlos, sin fuerzas para hacer lo que realmente quieres por miedo a ¿qué era eso que daba tanto miedo? ¿Eso que paraliza a todo el mundo y que ni siquiera se ve? ¿ pero existe? Es miedo a . No saber ni siquiera a qué. Qué triste es esto. Olvidar el miedo y volver al sueño; esperar, mientras pasan los días y no haces nada, a que vuelva la esencia de su amor, a volver a tener esa felicidad que, sabes te pertenece, y que años antes parecía inexistente; esa felicidad que es sólo tuya porque tú te la has ganado, y no a pulso, sino a base de amar y amar un trabajo que, realmente no cuesta nada, pero que lo has hecho tú. Ya da igual que esa felicidad la traiga él o que no, lo que importa es volver a sentirse tan bien como cuando estabas con él; que vuelvas a tener ese amor que él te daba, que te hacía tan feliz y que hasta tú misma te sorprendías de que aún nadie te lo hubiera arrebatado.
Despiertas un día y te sientes rara. Hacía mucho que no te sentías así. Parece que te falta algo, que te faltan muchas cosas es como si te faltara todo. Sin ilusión, sin alegría, sin ganas, sin fuerzas y todo porque él ya no te sabe querer. Por alguien que es capaz de darlo todo y de quitártelo sin más, sin razón, sin corazón de alguien que puede llegar a cambiar en tan poco tiempo que puede pasar de querer tanto, de dar su vida sólo por ti, a no querer saber nada de ti . ¿Y todo por él Por eso?. [2006]
![]()
|
Imprimir |
Enviar historia |


