XINDA XVI y ultimo

 

 

Ya había oscurecido, cuando terminé de leer el manuscrito. Salí al jardín, tan solo el ladrido de los perros rompía el silencio de la placida noche. Una amable brisa acariciaba mi rostro,  aliviando el rigor de un día demasiado caluroso.  Encendí un cigarro y miré al cielo estrellado. Una intensa emoción me invadía. Si cuando llegué, sentí que las altas montañas esperaban mi llegada a estas tierras, el descubrimiento del  sentido diario de una madre superiora que nunca quiso ser monja,  me hizo pensar que él también me había aguardado siglos encerrado en un arca de madera.
 Dicen que las casualidades no existen,  que todo sucede por algo, y no pude menos que pensar que no podía ser un hecho fortuito el que  Xinda, desde su vejez me contase como había transcurrido su vida, justo en el momento que yo intento comenzar una nueva andadura en la mía.
Entre de nuevo en la casa y me pose frente al retrato que había colgado sobre la chimenea. Lo miré detenidamente.   El lienzo mostraba a una hermosa  dama  de facciones dulces y armoniosas que sonreía al autor. Sin duda era Xinda, la niña que amaba el campo y la lectura, la jovencita a la que unos ojos azules le despertaron el amor en el alma
Probablemente ese era el retrato que le hizo Gonzalo y  que siempre guardo como su posesión más preciada. Ahora es mío. Como sus recuerdos, que ya forman parte de mí,  porque Xinda me conquistó el corazón. Ella creía en el destino. ¿Acaso yo debería hacer lo mismo?

 


Por una vez y sin que sirva de precedente debo agradecer a mis padres el empeño que pusieron en que me licenciara en derecho e hiciera un master en economía. Gracias a ello pude acometer la empresa de convertir la casa de Xinda en uno de los más afamados establecimientos rurales del norte de España. En su honor  le puse el nombre  de “La casona de Xinda” y figuraba en todos los catálogos de las agencias turísticas.
El edificio sufrió una profunda transformación. Tire de ahorros y créditos para que respetando el  espíritu original se convirtiera en acogedor hotel rural, dotado de modernas instalaciones, entre las que destacaba una piscina climatizada,  que se complementaba de servicios de masaje y aromaterapia. Contrate los servicios de un cocinero formado en la escuela de hosteleria y él creo un menú especifico para nuestro hotel, basado en la cocina tradicional asturiana.
No imaginaba ni por asomo, el éxito que iba a tener  la casona de Xinda. Tenía reservas cubiertas para un año. Los paseos a caballo que ofrecíamos, las maravillosas vistas que la naturaleza nos regalaba, la buena comida y la paz del lugar, hicieron que fuera destino de muchos stresados ejecutivos.
Mi vida cambió por completo, Aquel  juguete roto  que llego a este  lugar  se convirtió en otra persona. Ya poco queda de aquella mujer  temerosa insegura  que iba dando tumbos, que caminaba a ciegas y sin rumbo por la vida. Mi tez esta siempre bronceada por vivir al aire y al sol, mi cuerpo esta ágil por el permanente  ejercicio. Vivo con  una serenidad que nunca había supuesto existiera.
Hoy es un día especial. Una cadena de televisión  viene a realizar  reportaje sobre el establecimiento y quieren hacerme una entrevista. Todo debe estar en perfecto orden. Me anunciaron que llegarían a mediodía.  Me  levanté más temprano que de costumbre, aunque siempre madrugo.  Aquí duermo con las contraventanas abiertas y me despiertan los primeros rayos de luz. Las primeras horas del día son un ritual sagrado, nado unos largos en la piscina y luego tomo un  copioso desayuno mientras leo la prensa.
Dedique esta mañana a mi cuidado personal, quería estar guapa, no en vano me iba a ver mucha gente en sus pantallas. Colgado en una percha estaba el vestido que me había comprado para la ocasión. Normalmente vestía de modo bastante informal, pero hoy quería estar elegante.
El teléfono  sonó, era el recepcionista, me anunciaba que ya  habían llegado los visitantes que esperaba. Cuando baje a recepción ya estaban colocando focos y cámaras por todas partes, el suelo era un enjambre de cables. Y entonces apareció ante mis ojos,  el hombre más atractivo que jamás había visto. Alto rubio y  con unos ojos azules como luceros. Se dirigió  hacia  mi , me ofrecio su mano para saludarme y con una maravillosa sonrisa dijo: 

 -  Hola, soy  Gonzalo Sierra, y vengo a hacerle una entrevista.
Quede hipnotizada mirándole durante un rato, luego le ofrecí mi mano y le dije:

- No podías llamarte de otra manera.

 

                                                               OVIEDO 9 DE JUNIO DE 2008
 

 



 

 

 

 

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Comentarios:

Escrito por: Nauxica       15/06/08 02:34
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Gracias a todos por haber tenido la amabilidad y la paciencia de leer mi relato XINDA
Escrito por: eccito       14/06/08 23:39
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Una obra gigantesca.
Como una especie de Don Quijote del mundo cibernético.
Muaaaaassssssssssssss.
Online
Escrito por: Osvaldo       14/06/08 02:24
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Bello de princiñpio a fin, descriptivo, sorpresivo muy buen concatenamiento de de acontecimientos. Gracias por el regalazo que nos haz dado
Escrito por: sumysel       10/06/08 17:51
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Nauxica, mi querida amiga!!!
Qué delicioso relato...no, no voy a analizarlo.
Quién soy yo para hacerlo?...Porque fui la protagonista de tu novela.
Viví el amor y desamor, las penas por la pérdida de los seres que amé...
Vi de cerca la riqueza de la realeza, estuve con nobles, pero también con los sirvientes...experimenté todas las analogías habidas y por haber.
Solo me quedó el sabor amargo, de no volver a tener aquella ilusión de amor de mi tierna juventud. Me quedé con eso tan solo: la ilusión de un solo beso y un par de ojos azules, que se hicieron carne en mi.
Felicitaciones, amiga...me siento orgullosa de tenerte en mi lista de amigos del foro.
Increible tu forma de escribir. Gracias por darnos tanto.
Un beso y no tengo palabras para decirte lo que me has hecho vivir estos días.
Ah y a Osvaldo...bueno...como dice el refrán: "el que ríe último ríe mejor" .Sí, el señor llegó último y se nos adelantó a leerte antes que Andrés y yo, cuando éramos quienes teníamos el monopolio de tu historia...
Y bueno, así es la vida!! ja, ja, ja
Escrito por: AndresMiranda       10/06/08 01:34
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A mis queridos amigos Susy y Osvaldo:
Fue divertido, pero.....
El último e mail del barba (léase JoJoJo) me llegó hace un buen rato.
Un gran abrazo
Andrés
Escrito por: AndresMiranda       10/06/08 01:31
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Adelantado final de la historia de los manuscritos

Priora de un convento, sacrificando sus ilusiones, o cometidos.
El capítulo IV comienza la lectura de los manuscritos y…
“”¿Quién me iba a decir que, a mis casi cincuenta años, iba a ser la priora de esta institución? A mí, que, cuando llegué aquí a los diez …..””
Ahí estaba el final, de la historia de Xinda, no había chance de un reencuentro con su primer amor.

Pensé que lo habría, pero ahora viendo la realidad de la época
de Felipe IV de Habsburgo, el Grande o el Rey Planeta, no cabe dudas que la decisión de Xinda era esa..

Más, el fin que le diste a todo la historia original, es f a n t á s t i c o, me deleitaste con tu habilidad y con la sorpresa del remate:
- “Hola, soy Gonzalo Sierra, y vengo a hacerle una entrevista”.

No podía ser más perfecto.
Fue un inmenso placer acompañarte en esta historia, gracias por escribir.-
Un beso
Andrés
Escrito por: AndresMiranda       10/06/08 01:08
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¡¡¡¡¡¡Hoy eres mi heroe y lo serás siempre!!!!!!
Un beso
Andrés
Escrito por: Nauxica       10/06/08 00:41
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Gracias a todos los que tuvistes la amabilidad y la paciencia de leer este relato mio. En el yo solo he puesto mucho amor, el resto es cosa de los personajes que se apoderaron de mis dedos e hicieron que tejiera sus historias tal como querían que fueran relatadas.
Andres Miranda, Oswaldo , Sumysel, siempre estareis en mi corazon
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