
VIVIR Y MORIR EN LOS OSCUROS AÑOS OCHENTA
Jordi era un estudiante de Historia del Arte, no pasaba de 22 años, y vivía la época más oscura de los años ochenta, donde las más cruentas luchas civiles y militares sacudían el país, aprovechándose de esto muchas centrales sindicales que cobijaban a los más radicales y rabiosos seudorojizos sindicalistas habían convertido sus primeros meses universitarios en una juerga interminable donde cualquier “razón” antigobiernista les era suficiente, ¡maldita huelga!, ¿Y ahora que hacer? pensaba Jordi, sin encontrar respuesta, sentía un vacío en si mismo para continuar organizando cursillos y conferencias desde su minúscula organización medioambientista, antibelicista entre otra batallas por librar llamada “Avancemos por un mundo verde” cuyo ideal era un mundo diferente, libre de guerras, contaminación, efecto invernadero, armas atómicas, cosas que a nadie le importa “un pito”, para que le había valido realizar ardorosas campañas y inagotables marchas financiadas por sus alicaídas arcas que no eran sus precarios ahorros que usualmente los destinaba para robarse un poco de relax asistiendo al cinematógrafo de la Alianza Francesa o del Museo de Arte en busca de alguna francesita inexperta a quien arrebatarle un poco de compañía para vanagloriarse frente a sus amigos, la dura realidad se estrellaba en sus caras ante la indiferencia y despreocupación del común de las personas solo el y sus mas acérrimos compañeros asistían y participaban activamente, se sentían como un granos de arena arrojados en medio de una playa embravecida. Cierto día Jordi luego de un día muy agitado quedándose profundamente dormido le vino un extraño sueño, él se vio en amoríos con una bella joven a quien no conocía todo era felicidad pero en el fondo sentía que algo extraño que lo hacia irreal entonces de un momento a otro todo se oscureció y pudo verse caer por una ventana, sentir el vacío fatal que lo llevaría tal vez a su muerte, pero un instante antes de sentir en carne viva el impacto de la caída, Jordi se levanto sobresaltado completamente empapado en sudor y al tocarse instintivamente la cabeza esta hervía en fiebre en aquel momento supuso que había cogido algún resfriado y que le había inducido aquella horrenda pesadilla. La idea sola una muerte violenta le hizo reflexionar sobre su precaria situación actual de estudiante desocupado por las conmociones sociales y políticas, las cuales le eran indiferentes por su condición social y económica, habido de nuevas experiencias y creyente ingenuo de la irremediable destrucción de la que consideraba su casa, no era sino un ajeno planeta llamado tierra cuyo vida esta en manos equivocadas, era momento de claudicar y sumergirse en cosas superficiales y volubles e egoístas, cambiar sus prioridades a sus necesidades básicas y sentir bien consigo mismo como lo hace todo el mundo, sintió que estaba envejeciendo, al mirarse en el espejo no vio mas que la mitad de su reflejo se asusto un poco pero luego de reflexionar por varias horas en su habitación llego a la conclusión que era el momento de buscar algo diferente más radical fuera del castillo de arena que había construido y ver el mundo real desde sus profundidades. Partió en dirección a la Universidad para comunicarles a sus amigos de la decisión que había tomado, pero al llegar se entero que sus compañeros habían detenidos la noche anterior a la cual el no justamente no había asistió por que se quedo dormido, el servicio de inteligencia policial los había conducido a los macabros sótanos de la Dirección contra el Terrorismo para que fueran interrogados bajo inhumanas torturas donde posiblemente confesaran como los “San Benitos” de la época de la inquisición cosas que ellos les obligaran a decir, efectivamente esa misma tarde en cadena de televisión estatal fueron presentados a la prensa como “trofeos de guerra” se dijo que se había logrado desarticular una peligrosa organización terrorista llamada “Avancemos a la destrucción del Imperio ....” y que entre sus acciones terrorista incluía colocar bombas contra la Embajada de los Estados Unidos y otros empresas transnacionales norteamericanas, sus amigos habían sido leales con él al no mencionarlo pero el corría peligro y su piel se crespo frente al hecho de caer bajo las huestes “Cancerberas”, esto le daba mas nauseas que miedo, menos mal sus padres se hallaban de viaje fuera del país y eso le permitirá alojarse fuera de casa por unos días hasta que se aclare el asunto como suele ocurrir frente a falsas acusaciones que eran sus camaradas y los abogados de la Universidad los liberarían frente a su clara inocencia. Fue así como Jordi alquilo una habitación en el viejo casco de la ciudad donde inicio sus andanzas por las inhóspitas callejuelas donde pudo observar el submundo urbano bajo el velo de las noches limeñas, cuando los relojes marcaban la medianoche, las ahora desiertas calles semioscuras eran tomaban por asalto por las “nuevas hordas” llamadas “Punk”, que bajo el son de una especie de tonada musical mal llamada “hard rock”, que para muchos santurrones es “satánica”. Jordi nunca pudo entender cual era su “mágico” mensaje que ellos al oírla entraban un total frenesí, que conjugado con el alcohol, las drogas en medio de algarabía saltaban tomados de las manos para darse golpes entre si, así como el mucha gente se reunía para ver este ritual callejero, que ocurría en la famosa calle Quilca considerada la “Meca”, el alfa y omega para estos hombres y mujeres que lucían encuerados atuendos oscuros, ataviados de cadenas y aretes por todo el cuerpo, algunos tenían la cabeza rapada o una frondosa cabellera, las feminas ostentaban un poder matriarcal pues tenían un “guetto” de hombres con quienes compartían sus exóticas fantasías, Jordi nunca tuvo el valor de cruzar la línea para pasar de ser un mero observador ha ser incluido entre ellos, esas frenéticas noches llenaron sus vacíos dejados, mientras que por las mañanas Jordi descansaba hasta el medio día después de una agotadora velada, en tanto en la universidad la policía seguía deteniendo a los estudiantes que apoyaban la perjudicial huelga con acciones violentas, muchos lograban atravesar la cortina de humo del asfixiante gas pimienta, con los ojos llorosos apunto de perder el sentido trepaban el periférico muro de concreto que rodeaba el recinto universitario, luego correr por las calles aledañas hasta ubicar un lugar seguro fuera de furia policial para luego abordar el autobús que lo conduciría al centro de la ciudad, y buscar que hacer hasta esperar la caída del día. Esa mañana se levanto convencido que había caído en una agobiante rutina “kafkiana” era como si su vida estuviera atrapada en un remolino autodestructivo pero aun tenia viva la esperanza que encontraría un escape finalmente, y fue así días después se entero que había sido admitido para asistir a un curso extrauniversitario de Museologia impartido en la antigua casona universitaria, este era un vetusto local colonial a punto de colapsar, abandonado a su suerte, donde él muchas veces había concurrido a la Biblioteca “España” para el para escudriñar antiquísimos ejemplares traídos hace varios siglos desde la madre patria, este era un lugar místico donde el tiempo se había detenido y se corría el rumor entre los visitantes que podía verse en sus pasillos fantasmas de viejos sacerdortes, maestros y alquimistas que la habitaban desde hacia mas de cientos de años. Y Sobre todo la legendaria figura fantasmal de una misteriosa mujer que muchos afirmaban era la bella hija de un conocido Conde Español que sufrió una muerte trágica junto a su novio un joven novicio en uno los claustros universitarios. Jordi quien desde hacia tiempo sentía que alguien le observaba cada vez que asistía a la casona desde la segunda planta, una vez creyó ver la imagen de una mujer pero no le dio importancia pero aquel día sintió la imperiosa necesidad de subir los viejos escalones de la crujiente escalera que conducía al otro nivel, donde tuvo el encuentro con una misteriosa joven de quien quedo hechizado sintió que la conocía desde hacia mucho tiempo y sus sentimientos renacieron hacia ella al punto no podía dejarla de ver y oír hasta en sus sueños. Semanas antes de este extraño incidente Jordi se enamorado locamente de una compañera de estudios llamada Cristina con quien había establecido un sólido compromiso. Pero desde aquel encuentro Jordi había cambiado radicalmente su relación con Cristina hasta tal punto que una tarde Jordi decidió confesarle de su infidelidad, diciéndole luego de una fuerte discusión:
- Cristina, debo decirte algo importante -.
- Si dime, que me pones nerviosa, ¿te pasa algo? -.
- Te estado engañando con otra mujer se que no me perdonaras pero ella es a quien amo realmente. Para mi no es fácil decírtelo
Cristina sorprendida y contrariada por su confesión le dijo serenamente:
- Pero quien es ella a caso la conozco, ¿Cuándo la conociste y porque esperaste hasta ahora?
- No la conoces, es una persona que conocí hace unos días y he comprendido que es la única mujer a quien amo realmente.
- Como puedes decir eso si apenas la conoces, pero Jordi yo te amo como nadie y seria capaz de matarla.
Jordi la miro incrédulo por sus palabras y le increpo: - Ella se llama Eva y no creo podrías hacerlo, ella me a pedido que te deje pues sufre mucho por lo nuestro. Cristina con voz llorosa le dijo:- Porque me haces esto ¿dímelo?, Jordi ya mas seguro le respondió: - No lo comprenderías es mejor dejarlo así, lo nuestro a terminado, adiós Cristina.
Después que se quedo sola Cristina se puso a reflexionar lo ocurrido dejando un lado su sufrimiento ante esta inesperada situación. Ella pensó: - Todo esto me extraño sobre todo el comportamiento de Jordi, debo descubrir con quien me engaña. Tomó la decisión de desenmascarar a su rival pues tenia la sospechaba donde se encontraría con ella, pues Jordi hacia varias semanas se excusaba para dejarla aduciendo que tenia que acudir a la Biblioteca “España” y muchas veces se olvida de llamarla y no quería que le acompañara e incluso muchos de sus amigos le habían visto deambular por los pasillos de la segunda planta conversando con una joven de extraño acento pero cuando ella le increpo al principio se puso a la defensiva pero luego le dijo que se trataba de una empleada del museo del recinto. Efectivamente Jordi se dirigió a la casona universitaria, luego de ingresar, y subir a la segunda planta tomó dirección a una de los antiguos salones mas apartados del recinto que tenia un gran ventanal que iluminaba el aula, que en aquel momento estaba abierta de par en par y frente a esta estaba parada Eva con la mirada hacia la calle al ver que Cristina había seguido a Jordi su alma se entristeció y lloraron sus ojos. Cuando Jordi traspuso la puerta, al volverse hacia el Eva hizo notar su tristeza al verla Jordi se le acerco y la abrazo y le dijo para consolarla: - Porque lloras mi amor ya todo esta resuelto he terminado con Cristina. Eva lloro desconsolada y le respondió: - Ella no permitirá que estemos juntos, solo tu puedes detenerla. Jordi aun confundido le dijo: - Te prometo que yo daría mi vida por ti. Eva se tranquilizo y una sonrisa asomo a su rostro pero Jordi no lo percato. En ese preciso momento ingreso Cristina al verlos juntos se sintió mas herida y se acerco a encarar a su rival, mientras ambas discutían Jordi se acerco a la ventana para tratar de encontrar las palabras precisas y poder fin a esta inutil discusión. Pero al volterse ambas se encontraban a punto de darse de manos, Cristina muy enfada empujo a Eva esta le respondió igual pero cuando Cristina lo intento de nuevo para amedrentarla accidentalmente le dio un empujón a Jordi quien cayo y tropezando con la cornisa cayo por entre la ventana a la planta baja, el cuerpo inerte de Jordi quedo plantado en la acera mientras de su cabeza vertía sangre al pavimento, Cristina quedo pasmada ante tal visión y gritando desesperada: ¡Jordi! ¡Dios mio! ¿Qué hecho?, un transeúnte que pasaba por la calle que había visto lo sucedido comenzó a gritar: ¡Detenga a esa mujer! ¡es una asesina!, un gentío de personas rodeo el cadáver de Jordi mientras un grupo de policía ingreso al claustro universitario, al ingresar solo encontraron a Cristina aun en estado de shock y sin comprender lo ocurrido, al interrogar la policía al portero del recinto este menciono que solo vio ingresar primero a la víctima y posteriormente a la joven. Muchos años después de ese día muchos visitantes afirman haber visto a un pareja de jóvenes correr por entre los pasillos y desvanecerse al subir las escaleras.
Comentarios:
Escrito por:
errante
27/06/07 03:18
Buen relato y detallada descripción del ambiente, algo acelerado por momentos. Mantiene la intriga hasta la última línea.
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