Vitto.

Categoría(s): historia

Vitto, mi mascota.

 

Uno de los problemas de mi vida es mi mascota, un gato llamado Vitto. Lo compré en la tienda de animalitos y allí me aseguraron que era de raza egipcia, pero un amigo experto en gatos me dijo que me habían engañado y que su raza proviene de la lejana Italia, con la salvedad de que su cabeza, nariz, ojos, cola y patas, corresponden al gato común de barrio, entonces me dije.. y bueno.
Sea lo que fuere, lo bauticé con ese nombre: Vitto.

Alimentarlo es toda una odisea, sólo come pizza siciliana (aquella con bastante queso derretido, jamón de primera y aceitunas sevillanas) y bebe leche semi-descremada. No sé si es tarado o se hace, pero siempre se sube al árbol del vecino, un gigante de casi 15 mts de altura, lugar donde siempre debo subir a buscarlo.
Sin embargo, una tarde me fue imposible sacarlo del árbol, estaba demasiado alto. Llamé entonces al 201 a Rescate Civil de Emergencia (RCE) y los rescatistas con una escalera mecánica tampoco pudieron quitarlo del árbol (Vitto los rasguñó). El jefe del RCE estaba enfurecido y se retiró con su equipo.
Mi gatito sólo bajó cuando llegó el camión de la pizzeria.

Quizás debido a su origen italiano, Vitto es un gatito muy sociable, cuando vienen mis amigos a visitarme... Vitto se acomoda cerca de ellos y escucha con gran atención las estupideces que dicen mis amigos, mueve la cabeza afirmativamente, de manera grave e intelectual manifestando su acuerdo a lo que conversan o dicen mis amigos.

Cuando me visitan amigas, él se comporta de modo muy diferente. Espera pacientemente que las chicas se sienten en el sillón y de inmediato, Vitto se sube a sus faldas.
Allí acurrucado entre las piernas de mis amigas se enrosca y ronronea plácidamente, por su parte las nenas adoran a Vitto y acarician tiernamente su pelaje tano.

Una vez quise hacer algo parecido, es decir, acariciar su pelaje; pero Vitto me amenazó con un zarpazo al aite y erizó su pelaje de manera nerviosa. Nunca más volví a intentar aquello.

Vitto no acepta orden alguna, cuando le hablo mira hacia otro lado, sube y baja su cabeza como si observara atentamente el vuelo de algún insecto imaginario, a veces sale al jardín y finge cazar roedores, pero no es así, sólo persigue las hojas caídas movidas por el viento.

Generalmente está de mal humor y pasa gran parte del día durmiendo, solo despierta para comer.
Cuando eso sucede, llamo por teléfono a la pizzería Il Padrino y en 15 minutos recibo la pizza siciliana para Vitto, solo así deja de joder.


*PD: Vitto arañó todos mis Cds, ahora no tengo música para escuchar. :(

Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: rosanavera       20/09/08 05:51
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Oye es genial tu gato, el mío es enfermo de patudo se sube a la mesa y no hay quien lo baje, jeje, bueno tu escrito, cariños...
Escrito por: Andromeda       19/09/08 21:44
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Vaya. Y yo que estoy suspirando por una mascota. Un perro, un gato, no sé, algo!
¿Es real lo que cuentas? Porque si no lo es lo parece completamente.
Acabo de leer tu otra historia, me encanta como escribes.. ^^ Supongo que se nota, no? ;)
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar historias