


| Escritor: | hippie |
| Públicado: | 15/09/2008 |
Vitto, mi mascota.
Uno de los problemas de mi vida es mi mascota, un gato
llamado Vitto. Lo compré en la tienda de animalitos y allí me
aseguraron que era de raza egipcia, pero un amigo experto en gatos me
dijo que me habían engañado y que su raza proviene de la lejana Italia,
con la salvedad de que su cabeza, nariz, ojos, cola y patas,
corresponden al gato común de barrio, entonces me dije.. y bueno.
Sea lo que fuere, lo bauticé con ese nombre: Vitto.
Alimentarlo es toda una odisea, sólo come pizza siciliana (aquella con
bastante queso derretido, jamón de primera y aceitunas sevillanas) y
bebe leche semi-descremada. No sé si es tarado o se hace, pero siempre
se sube al árbol del vecino, un gigante de casi 15 mts de altura, lugar
donde siempre debo subir a buscarlo.
Sin embargo, una tarde me fue imposible sacarlo del árbol, estaba
demasiado alto. Llamé entonces al 201 a Rescate Civil de Emergencia
(RCE) y los rescatistas con una escalera mecánica tampoco pudieron
quitarlo del árbol (Vitto los rasguñó). El jefe del RCE estaba
enfurecido y se retiró con su equipo.
Mi gatito sólo bajó cuando llegó el camión de la pizzeria.
Quizás debido a su origen italiano, Vitto es un gatito muy sociable,
cuando vienen mis amigos a visitarme... Vitto se acomoda cerca de ellos
y escucha con gran atención las estupideces que dicen mis amigos, mueve
la cabeza afirmativamente, de manera grave e intelectual manifestando
su acuerdo a lo que conversan o dicen mis amigos.
Cuando me visitan amigas, él se comporta de modo muy diferente. Espera
pacientemente que las chicas se sienten en el sillón y de inmediato,
Vitto se sube a sus faldas.
Allí acurrucado entre las piernas de mis amigas se enrosca y ronronea
plácidamente, por su parte las nenas adoran a Vitto y acarician
tiernamente su pelaje tano.
Una vez quise hacer algo parecido, es decir, acariciar su pelaje; pero
Vitto me amenazó con un zarpazo al aite y erizó su pelaje de manera
nerviosa. Nunca más volví a intentar aquello.
Vitto no acepta orden alguna, cuando le hablo mira hacia otro lado,
sube y baja su cabeza como si observara atentamente el vuelo de algún
insecto imaginario, a veces sale al jardín y finge cazar roedores, pero
no es así, sólo persigue las hojas caídas movidas por el viento.
Generalmente está de mal humor y pasa gran parte del día durmiendo, solo despierta para comer.
Cuando eso sucede, llamo por teléfono a la pizzería Il Padrino y en 15
minutos recibo la pizza siciliana para Vitto, solo así deja de joder.
*PD: Vitto arañó todos mis Cds, ahora no tengo música para escuchar. :(
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