Entré a la sala, existía un murmullo permanente, mezcla de sollozos, risas, silencios, pensamientos...
La recorrí despacio, no solamente con mis pasos sino tambien con mi mirada; no quería perderme ningún detalle... de hecho por eso había solicitado permiso para acercarme a ese lugar.
Bellas lámparas...si, si...lo eran...además iluminaban bien, excelentemente bien...
Los sillones parecían confortables, no pude probarlos pues, era tanta la gente que los ocupaba, que ni siquiera quedaba un espacio vacío.
Gente...seres que reconocía a simple vista, conocidos y algunos pocos desconocidos.
El ambiente tenía una rara mezcla de olores...típico...pero predominaba una neblina en la atmósfera provocada por la cantidad exagerada de cigarros encendidos...Seguramente no debes haber protestado ésta vez...no hay tiempo para ello...o si?
Sonreí...y seguí recorriendo la sala...
Me debía acercar...tenía que acercarme...quería hacerlo...
Respiré hondo y mis pies respondieron a mi mandato...
LLegué....bueno pues bien, cumplieron con lo pedido y reí...
Allí estaba yo, serena, maquillada como lo había solicitado tantas veces en chistes irónicos cuando nos reuníamos y surgía el tema.
Apenas un rubor rosado, mi boca con un rosa pálido, mis ojos con sombra verde...
Me veía bien...millones de corazones de flores dormían en mis manos con frases cargadas de amor...
Pedí que no me vistieran, sólo cubría mi cuerpo desnudo hermosas mantillas de blancura celestial con bordes puntillosos.
Todo en perfecto orden, como tantas veces lo había imaginado....
Un deseo demasiado fuerte me hizo buscar tu mirada...quería verte...saber de tus ojos....adentrarme en tu cerebro para descubrir que pensarías en éste momento....
Allí estabas, sociabilizándote, verborrágico como siempre, demostrando tu desconsuelo...
Y mientras asistía a tu función pensaba cuantas veces te supliqué, cuantas veces imploré, cuantas te anticipé éste final con esa hermosa metáfora que señalaba mi corazón estirado...
Dijiste tantas veces que no podrías vivir sin mí...sin embargo creo que entre tantos favores que te hice, este es el mejor...
Ahora lo harás y hasta creo que con sentimientos triunfalistas.
Bueno...debo irme...antes recogeré unas fresias de esa cruz que está a mis pies...se las prometí a mi madre..las está esperando....
Me siento en Paz...
|
Imprimir |
Enviar historia |
