Villa Grimaldi

Categoría(s): Ensayo
La brisa hace danzar mis cabellos y este baile limpia mis prejuicios, la villa se muestra a mis pasos que lentamente retroceden en el tiempo.
Verdes pastos alegran la mirada pura y sincera de un niño que juega ajeno al resto de sus parientes que lánguidamente la pena, la rabia, el odio y la impotencia, eternos compañeros desde aquel día que marcó sus vidas.
Una silueta difusa se arrastra sobre el pasto, en su piel se dibuja el azote cruel de la justicia ciega, esa justicia humana que iguala al inocente del que peca, del que arma e impone sus ideales a través de la fuerza.
Se arrastra y gime calladamente tratando de pasar inadvertida ante sus seres, sus seres que le recuerdan y odian profundamente a sus captores.
Yo, como testigo ausente, no siento nada, quizás, porque no me tocó. Abrigado al calor de mi infancia, no lo viví, no lo sentí, por eso tal vez no me duele. Aunque quiera sentirlo, aunque quiera gritar asesinos. no lo voy a hacer, a mi no me corresponde.
Ni perdón, ni olvido… lloran las madres, mientras una mujer embarazada es violada en un rincón. Amnistía general reza un escrito que lee un uniforme de puños quemados. Entre los árboles oscilan en paz, los que en vida sufrieron, mientras los visitantes se refrescan bajo sus sombras.
La patria sangra en sus dos costados, cada cual con su sueño herido, cada cual con su desvarío y su punto de vista.
Pero los años pasarán se llevarán a las madres y estas el recuerdo de sus niños, se escurrirán entre los dedos de nuestra tierra las noches de espanto pidiendo perdón, se perderán entre locuras de viejos los buenos tiempos de la dictadura.
la vida esta pidiendo una oportunidad y no seré yo quien la desoiga, el tiempo fluye como el agua que sacia al mar purificando y dando vida en su camino a los seres que beneficia.
-         Un, dos, tres, por el sol que esta detrás del árbol! – Escucho a lo lejos, es el ocaso que anuncia el fin de la tarde y de mi visita triste y vacía a este hermoso lugar.
me levanto y sombras se detienen mirándome con dejo de rechazo.
-         O estas conmigo o estas sin mi! – me dice una voz con hematomas recientes
-         No existe otra opción, esto debe repercutir! – Me amenaza un sudado uniforme.  Mientras yo impávido, me dirijo hacia la salida.
-         Nuestro legado está aquí! -  escucho justo en el momento que traspaso ese umbral que me separa de esta villa.

La villa Grimaldi, que encierra el latido ardiente de un corazón abierto.

 

Febrero 2001, Las tortolas, RM

Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: Loreto_Silva       11/10/07 06:00
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Siempre me he preguntado, como será estar o vivir en un lugar en que se viol, torturo y asesino a tanta gente, y la respuesta es que yo no podría me enfermaría, ¿como pueden los victimarios vivir con su conciencia?

Es impresionante como te has metido en un tema tan sensible y desgarrador.
Muy bueno.
Loreto
Escrito por: animalson       04/10/07 17:38
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Intenso.Muy bien logrado.
Una denuncia social y más...
Un abrazo.
Escrito por: Abedul       04/10/07 04:06
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
De un corazón abierto, con una herida que no cicatriza, que con cada latido te aprieta las entrañas y te carcome los sesos.
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar cuentos