


| Escritor: | veinteanero |
| Públicado: | 23/09/2007 |
-Taxi, Taxi!!
- Que tal buen día, donde te llevo?
- Lejos, no importa donde, simplemente lejos.
Al taxista le sorprendió la petición de su pasajero, de este elegante hombre de traje, bien arreglado, este lunes a las 6 de la tarde. Pero igual lo llevo a donde el quería, lejos, bien lejos. Agarro para la ruta, se conocía ya de memoria las calles, los semáforos, el transito. Sabia perfectamente en que esquina insultar y en que momento, cuando tocar la bocina, todo era automático, todo rutinario. En cambio, en el asiento de atrás estaba el pasajero, el que quería huir, el que no quería saber mas nada de nada. Dos personas en un taxi, en un mismo camino, hacia una misma dirección, por motivos diferentes.
- Che flaco, que tan lejos queres ir un lunes? Ya pasamos por dos pueblos
- Lo más que pueda, hoy no es lunes, es viernes. Siempre será viernes. En este pueblo o en el próximo, se que habrá algo para mi, no me importa que sea ni en donde. Quiero por fin perderme, perder mi rutina en este camino.
- Que casualidad pibe q nos crucemos así, vos intentando perderte en esta dirección y yo aprovechando para escaparme hacia al mismo lado.
- Así que el señor por eso quiso manejar lejos sin preguntar. Y de que te queres escapar?
Hubo una pausa, de esas q parecen q duran siglos. En ese momento, el taxista, realmente medito la pregunta. Por primera vez en años vio por la ventana, y vio un paisaje nuevo, campo, cielo, nubes con formas de rostros. De que se escapaba, justamente esa pregunta quizás no se había animado a responderse nunca, hasta ahora.
- De que me escapo? y, que te puedo decir. Sabes lo que es tener 60, haber laburado usando un trajecito así como el tuyo, en un banco, y era buen empleado, si que lo era. Pero mírame ahora, siendo tachero 12 horas por día, solamente para volver a mi casa solo a hacerme unas salchichas para la cena. Creo que a eso le escapo, a mi mismo, a mi departamento, a mis fracasos, a las bocinas, a la ciudad, al lunes, a los insultos, a la rutina, a esas nubes con rostros que se me aparecen cuando menos los espero. Y vos? de que te queres perder?
Otra vez el silencio, es la respuesta que le da sentido a todo lo que esta haciendo y a lo que tiene que hacer, es la respuesta que nunca encontró. El tipo de hombre que cuando camina por la calle la gente lo mira, y todos quieren ser como el. Casi 30 años, traje, portafolio, anteojos de sol, buen cuerpo, bien peinado, exitoso por donde se lo mire. Por que alguien así se quiere perder, es algo ilógico. Pero..
- Quisiera perder tantas cosas, me gustaría perder este traje en algún lugar, quitarme esta mascara q no me da nada a cambio. Tirar el maletín a la mierda, que solamente tiene problemas de otros que lo único que buscan es hacerse mas ricos. Perder el tiempo y no cumplir 30 años, perder el sentido de la realidad y no darme cuenta q no llegue a nada, salvo a un buen sueldo y un lindo departamento. Perder el celular, con números de mujeres que no reconozco ni sus nombres ni sus besos. Perder la cabeza por ella una ultima vez como la primera vez.
- Ahh, sabia que por ahí venia la mano. Una mujer, no vale la pena perderse por nada que no tenga nombre de mujer. Y que estas esperando para perderte con ella? Que la rutina no te vuelva cobarde nene.
- Y, pero el laburo y ella. Son complicadas las dos cosas. Ella y yo. Eso creo que es más complicado todavía. Pero podría, debería darle la oportunidad de que me insulte por haberla cambiado por un buen sueldo de oficina, de que me pierda y no me vea mas o de que me bese y escaparnos juntos al próximo pueblo, o al otro. Escaparnos un viernes, siempre era viernes con ella.
- Así se habla. Tenes que intentarlo, tenes que sangrar por ella y que lo vea. Te estas perdiendo, estas perdiendo todo, menos su recuerdo . Entonces podes mandar todo a la mierda para escaparte, pero esta vez a su lado. Mira que puede ser peor, podes morir por dentro, podes tener una vida vacía. Podes ser un ex-gerente de banco, que ahora tiene 60 años y maneja un taxi a ningún lado.
- Tiene razón, si que la tiene. Igual me bajo en el pueblo que viene. Ahí termina mi escape, ahí me espera algo seguramente. Espero que alguna respuesta. Gracias por la charla, por el viaje, no voy a olvidar esto.
- De nada pibe, me haces acordar a mi a tu edad por eso. Que tengas suerte y que encuentres las respuestas que buscas.
- Una ultima cosa. Como se llama el pueblo que viene?
- Este pueblo, me parece que es General Guido.
- Jajaja, que cruel que sos destino, jugada desleal esta.
- De que te reís? contame.
- Genaral Guido es el pueblo donde siempre huía ella de la ciudad, quizás en verdad esta vez me espere algo bueno acá.
Así fue la historia de como 2 hombres compartieron mas que un viaje a ningún lado. Del que intento perderse de lo único que nunca pudo dejar atrás, de un recuerdo, de un sueño, de un futuro. Y del que intento escaparse de algo imposible de evadir, de si mismo. La historia de un ruta hacia ningún lado que dejo de ser una rutina para uno para convertirse en el destino incierto del otro. De este lunes que se convirtió en viernes, siempre viernes.
|
Imprimir |
Enviar historia |


