UNA VIDA INDEPENDIENTE
Quiero contar una historia que no deja de tener su realidad.....Luis y Andrea, los protagonistas de esta historia se conocieron, se enamoraron y se casaron.....a los nueve meses tuvieron a su primera hija, una niña llamada Cristina, que nació pequeña, tanto que estuvo 3 meses en la incubadora, no es de extrañar que pesase solamente 1060 grs.Al poco tiempo , como debían de tener prisa por tener hijos nació un segundo hermano , al que llamaremos Andrés,al contrario que su hermana nació a los ocho meses sano como un roble, aunque tuvo la mala suerte de tener una meningitis que le dejó como regalo una epilepsia...vamos , que de toda la familia alguien decidió que tuviesen dos hijos con algún tipo de problema.....la vida siguió , los niños crecieron y nació Julián el tercer hijo, el favorito de sus padres.Pero la vida siguió , los hijos crecieron y Cristina pese a que no salía,porque no la dejaban, y tenía que estar a las 10 en casa como una niña de 15 años se enamoró de un chico, Jacinto, muy simpático y agradable, pero que cayó como el plomo en casa....ya que la obligación de la chica era estar en casa para cuidar a sus padres, hasta la muerte de estos.Pero ella se cansó, veía que todos los que la rodeaban salían, iban de excursión, salían por la noche....hacían una vida normal que a ella le estaba vedada en virtud de no sé sabe que ley y decidió marcharse.....a Lejana, un sitio suficientemente apartado de su lugar de origen para pensar.Cuando llevaba un tiempo fuera unos meses, su padre fue a buscar a Cristina a Lejana, ofreciendo a ésta un negocio a nombre de Julián su hermano pequeño a lo que Cris se negó.Desde hace años vive con Jacinto en un piso viejo y pese a todo coqueto donde trata de ser feliz con la persona a la que ama.LO único que siente es que no hay ningún tipo de relación con su familia, pero estaba harta de críticas, cada vez que aparecía por allí, a ver a su familia, todo eran críticas, así que actualmente sólo se relacíona con su hermano mayor.....
En la vida está todo muy mal repartido; la fortuna, el afecto, las responsabilidades...
¿No crees, María?
Compadezco a esos padres.
Un saludo afectuoso.