Era de noche, cenábamos todos en la cocina, oscura por el hollín, el foco era marrillo y opacado, la ventana pequeña que daba al patio, donde descansaba el cerdo. Mama estaba afanada como siempre haciendo mil cosas, corriendo por el agua, corriendo por la cocina, corriendo para dar e comer al cerdo corriendo para darnos de comer, todos reíamos burlas ajenas y decíamos cosas que no tenían sentido, pero éramos felices, todos ahí media hora sentados y mirándonos a la espera de la rica sopa caliente que ya estaba para servir, ve por el plato ve por las cucharas, ve por la taza, llama a los demás, Mama decía; y servido ya el potaje, nos dispusimos a degustar la incomparable sopa de carne con verduras y papa cortada en palitos cocinado en 30 minutos, ay que caliente, que rico ají, que rico olor; entre otros cometarios se decían ahí, de pronto la puerta de metal viejo suena de estruendo; mi Mama se asoma y su rostro dice que es el, otra ves borracho. Y el grito de la hastiedad no se dejo esperar y Mama empezó a regañar a mi hermano mayor el mismo canto de todas las noches, pero esta ves fue diferente, el parecer que vino molesto quien sabe por que, no soporto lo que se le decía y empujo a Mama desesperado Papa agarro la escoba y le lanzo en la cabeza !SANGRE¡ miro que corría por sus mejillas El hermano borracho se alboroto, dio gritos de rabia y Mama como siempre candelera, no se callo, no se callo y le empezó a empujar hacia la salida "lárgate borracho asqueroso", "lárgate cerdo de mierda", silencio mama, silencio mama. Un golpe cayo Mama salieron mis hermanas mayores, le cogieron de las manos entre lagrimas, yo solo corrí al cuarto oscuro al fondo de la casa, y sentado me puse a rezar, el sonido de aya afuera caían platos, el perro ladraba el cerdo gritaba, Mama lloraba, hasta la humedad de las lagrimas que caían se sentían en la oscuridad, pasos toscos se escuchaban alguien corría, la puerta vieja no paraba de sonar, los gritos, al puerta de madera de la cocina de donde colgaba una aldaba de metal, que daba un sonido de miedo cuando lo cerraban o habrían con agresividad, todos los sonidos están confusos, y yo que ya iba por el quinto padre nuestro, trate de taparme los oídos y aun estaban ahí, Mama grito "auxilio deja a tu hermana desgraciado", no soporte el claustro salí me asome por la baranda que daba la patio y ahí estaba con los ojos llenos de furia golpeando a mi hermana mayor, zafándose de todos golpeando a doquier, todos contra un enemigo; me apure al cuarto oscuro, levante mis pantalones hasta la rodilla rodillas y me hinqué al suelo para mostrar mi sacrificio resé y rece y peor los sonidos de la furia se oían mas cerca el llanto de la golpeada era mas agudo, Dios mió, Dios mió; me entregue al credo, a los santos, hasta que de tanto rezar le hice el pacto al diablo, y el sonido calmo; me asome a la puerta pero algo contra aquella puerta golpeo, si los pasos corriendo llegaron ahí; "deténganlo", "por aya", "amárrenlo" era la policía que iba tras el; los llantos volvieron; otra ves me asome, ya lo tenían, el lloraba, su cuello su ropa cubierta de sangre gritaba palabras de maldición, miraba con angustia y desolación haciendo fuerzas para liberarse de los tres policías que lo llevaban a rastras al patrullero, me miro KIKE, ayúdame, y olvide lo que hizo y corrí me abrace a el, "hermanito no me dejes" me dijo, le mire a el, al policía "déjalo señor" le dije; Papa me cogio de la cintura y me cargo, pego mi cabeza a su pecho y le vi irse, llore recién, me quede dormido y amaneció otra ves.
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