Una historia real.
Después de trabajar treinta y ocho años en la medicina se abrió una encrucijada al llegar la hora de la jubilación: seguir con los temas médicos, en la misma senda o tratar de incursionar en la creación literaria, retomando una tarea en deuda.
Cuando se terminó el bachillerato, la duda: filosofía y letras o Medicina.
Las dos queridas, apreciadas.
Pero una daba la posibilidad de llegar mas rápido, mas sólidamente como ser humano, con las necesidades que ello implica: formar una familia,
La otra era deseada pero incierta económicamente.
La decisión fue pragmática: medicina.
Casi cuarenta años después de una hermosa tarea, hoy asoman las letras.
La decisión ha sido correcta, la familia está formada .Hay dos bellos hijos , hoy ya profesionales.
Y las letras estallan dando felicidad!!
En dos años dos libros publicados y un tercero en ciernes.
Y muchos amig@s en ese camino.
No se puede pedir mas.
¡Gracias a la vida!
Hermoso relato.Nosotros pensamos que retomamos el camino de las letras,pero creo que ellas nunca dejaron de acompañarnos por el otro camino,el que elegimos como primera opción. Y sin necesidad de evocarlas, ellas nos coquetean cada tanto como una flor prometedora al costado del sendero y ya nunca más las dejamos atrás...Gracias por compartir tan alentadora experiencia.Un saludo:GABRIELA.
A mi me ocurre otro tanto. Me alegro como tú que la vida nos haya dado esta nueva oportunidad de abrir el espíritu a las musas. Un fuerte abrazo uruguayo.
Felicidades con el volverte al amor primero como en "Amor en Tiempo de Cólera" por Márquez. Me encanta como describes tus dos caminos: "las dos queridas, apreciadas." Creo que muchos de nosotros podemos relacionarnos con estas dos queridas, pero yo nunca he podido darle a ninguna mi cien porciento de atención.
Uf! cuanto podria decirte ... por un lado te felicito por las dos publicaciones y por el tercer libro que estas amasando.
Por otro lado, que bueno que hallas sostenido tu deseo de escritor.
En la vida uno toma decisiones que a veces nos aparta del camino, pero uno tiene que saber volver. No olvidarse.
Hace poco tiempo yo volvi a mi camino jajaj y estoy caminando como no lo hice en años.
Celebro y brindo por tu felicidad, por tus lindo hijos y por los hermosos escritos que salen de tu alma.
Un beso grande y un abrazo.