Capítulo 11: Decisiones complicadas.
A medida que la noticia del baile se iba extendiendo por la universidad, se podían ver a los chicos pidiendo a las chicas ser su acompañante, hasta W se había atrevido a pedírselo a Ania en la hora del almuerzo.
Lo único de que se preocupaba Elena era de los exámenes y no tenía tiempo de pensar en esas cosas y cuando se dio cuenta, todas ya tenían pareja menos ella y eso la entristeció bastante. Ania también se preocupó por ella pero Elena no paraba de repetirle que no lo hiciera:
--Yo no tengo tiempo para bailes o cosas parecidas, tengo que centrarme en los estudios para que no vean que mi beca se ha ido al garete ¿no crees?
--Sí, pero, ¿Qué vas a hacer la noche del baile?
--Estaré en la habitación estudiando astronomía para el examen del martes.
--lo que tu digas pero, creo que te deberías bajar a la fiesta, aunque no te lo haya pedido nadie.
Estas palabras conmovieron mucho a Elena porque sabía que era la verdad, la mayoría de los chicos (por no decir todos) eran amigos de Tom y sabían todo lo que había hecho y no les simpatizaba tener contacto con aquella chica que casi había castrado al chico más popular del instituto, pues si a él le había hecho eso, imagínate a ellos.
..
En la otra habitación, estaban Tom y W decidiendo que chica podría ser la más apropiada para él:
--T yo creo que la chica colombiana, que está como un tren, debería ser tu acompañante. dijo Walter sentándose en la silla giratoria frente a la cama de su amigo.
--ya, pero tiene cara de muerta viviente. replicó éste tirado en la cama lanzando al aire una pelota de tenis.
--Cierto . ¿y qué tal Chris? es muy mona.
--Sí tan mona que nunca se depila. Quien la vería con un vestido de tirantes y los pelos del sobaco por ahí tambaleándose beeejk!
--pues se acaban las opciones tío, si hubieras sido un poco más rápido al escoger no se habrían adelantado los otros.
--tienes razón Walter, perdí mi tiempo.
--Uh uh uh, para el carro, ¿qué te pasa?preguntó Walter con cara de extrañado y preocupado a la vez.
--nada. mintió.
--no me mientas, ¿desde cuándo me llamas Walter si tú fuiste el que me puso el apodo?
--hoy no me siento muy bien, eso es todo. respondió saliendo de la habitación.
|
Imprimir |
Enviar historia |
