Amigo Sergio:
Este cartero, de los que ya no hay, porque ya casi nadie escribe en sobres por entregar, ni quedan honrados servidores públicos con "el deber antes que nada"; en tu pluma, toma increible vuelo para dejar en su huella ejemplos que seguir. Mis congratulaciones por este hermoso cuento con aroma de pasado "que debe ser actual".
Un cordial abrazo.
JACO
Me has conmovido, querido hermano Salvino. Cuando uno se pone a escribir bien, regular o con deficiencias no piensa mucho en quien va a leerlo. De alli que tu calido comentario me hagas sentir que el esfuerzo mio por comunicar algo mas que una serie de palabras bien construidas y una historia con un principio, un conflicto por ser resuelto y un final abierto o cerrado, tal como exigen las reglas tecnicas del genero relato. Ojala que mi ego no agarre vuelo y comience a creerme la ultima chupada del mate...
Gracias hermano.
Un abrazo bien a la chilena.
Sergio
Sergio: Como de costumbre nos reservas en cada prosa que abordas tus sabrosas observaciones de la vida culminadas en profundas reflecciones,propias de un hombre que ha caminado la vida. Siempre es un deleite leerte hemano del alma y en este caso tu esfuerzo por matizar beatíficamente mi vida lo acrecienta. Que nunca nos faltes. Escribo esto y pienso en qué medida el espacio inmaterial puede unir las almas que a no dudarlo en algún momento transitaron juntas. Tal vez llegue el día en que tú o yo recibamos del otro la carta que sólo un alma noble como la del modesto cartero de la anécdota lograría interpretar. Un gran abrazo uruguayo.
un estupendo relato, que me ha gustado muchisimo
Excelente relato, estuve atenta todo el tiempo a cada letra, felicitaciones Sergio, muy entretenido, y recreado con el sagrado deber de cumplimiento de los carteros ingléses y norte americanos, a quienes ni un huracán detiene cuando se trata de entregar un special delivery, jajjajja. Bendiciones y saludos. tibi
Más vale prevenir...uno nunca sabe!