Estaba extasiado, aturdido, anonadado, no lo podía creer. 12 millones de años que el hombre estaba en la tierra, mucho tiempo pensando que éramos todo, y ahora me doy cuenta que no somos nada. Que nada sirve, que con cierta dificultad solo recorrimos una mísera parte de nuestra galaxia, que a la vez es una insignificancia comparada con las ultradimensionales distancia del universo.
Estaba tranquilamente trabajando en mi Acer Aspire 3050 con un rapidísimo y poco complejo Windows Vista tratando de estrujar un poco más de plata al proyecto que estábamos finalizando fue una estupidez pensar que lo que hacía era importante, ahora me doy cuenta que ya nada sirve que las cosas importantes y las cosas simples y cotidianas son infinitesimalmente iguales, comparadas con lo que sucede allá afuera Como si no nos diéramos cuenta que cada acción diaria unitaria y sumatoria de la humanidad... no cambia ni un ápice lo que sucede allá lejos de nuestras narices
No se bien lo que pasó
Tal vez lo que recuerdo es solo un fragmento de lo que sucedió
Parpadearon las luces de la casa una ligera brisa respingó cada vértebra de mi espalda sentí que me observaban sentía que alguien estaba conmigo pero no había nadie detrás mío todos mis compañeros estaban durmiendo me serví un café y seguí trabajando por un instante me abstraje de esa extraña sensación, con las sumaproductos de mi planilla excel Pero Estaban ahí tres pequeñas motas verdes al principio creí que eran soldados de juguete pero se movían muy lentamente parpadeé un poco pensando en que estaba cansado... y tuve un pequeño mareo trate de girar la cabeza para volver a ver las motas verdes pero no pude abarqué con la mirada lo que más pude y lo que vi me trastornó... cerré los ojos sonriéndome no podía ser tres enanitos verdes vestidos de pijamas... o lo que fueran esas ropas transparentes eran feos muy feos, exageradamente fruncido el seño orejas puntiagudas y caídas de brazos fuertes y musculosos dos llevaban una arma estilo lanza, flanqueando al tercero de grandes mangas, en que no se le veían las manos éste, intento una mueca que yo asumí como sonrisa, aunque eso no me tranquilizó... Sentí cierto temor y ganas de palmotear la mesa aplastándolos pero ni un solo músculo de mi cuerpo respondió el jefe, como me fui dando cuenta con el tiempo, meneó la cabeza negativamente (después supe que este gesto era un signo universal que en cada rincón del vasto espacio significaba lo mismo) se acercó al portátil buscó algo entre sus grandes mangas y sacó un aparato que reconocí como un adaptador USB, lo introdujo en el puerto y conectó la otra parte a su pecho una fuerza suave pero firme movió mi cabeza hacia la pantalla del Acer inmovilizando mis ojos sin parpadeo sentí que fue eterno pero parece que solo fueron unos segundos me mostraron de donde venían, me mostraron galaxias, planetas, seres extraterrestres ufff escribiría veinte libros con todas la historias que puedo contar me mostraron la inmensidad de todo y creo que tuvieron cierta misericordia de mi pobre mente porque me sentí muy deprimido por la nada que representaba la humanidad cortaron de inmediato la imagen y la pantalla quedo en blanco... aunque no necesariamente en blanco unas pequeñas manchas negras comenzaron a tomar cierta forma de letras y una palabra se formó una extraña palabra la última palabra que se me habría ocurrido que aparecería Cebollas
Cebollas?...
Si, cebollas una voz conocida por mi, escuché en mi cabeza miré al jefe y la mueca era una gran sonrisa también los dos guardias tenían grandes sonrisas en sus bocas eran inquietantes sonrisas... horribles pero amables e infantiles casi cómicas a pesar de la extraña situación los tres giraron sus cabezas hacia la pantalla y sin querer, o queriéndolo yo mismo proyecté el canasto de verduras de la cocina de la casa... donde se encontraban tres grandes y hermosas cebollas Los tres se miraron conformes nuevamente me sonrieron y se alejaron en dirección que supuse era la cocina después creo que me desvanecí y no recordé nada cuando me despertaron estaba sentado frente a mi note book durmiendo sobre mis brazos fui al baño a lavarme la cara y prepararme para trabajar después pase a la cocina a tomar desayuno y algo me llamó la atención... en la canasta de verduras habían tres grandes y hermosas cebollas pero a una le faltaba un pedazo la tomé para inspeccionarla y sorpresivamente me di cuenta que el corte presentaba una ligera quemadura fue cuando recordé que solo éramos una simple parcela productora de cebollas para el universo
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