un mundo ciego
Yo puedo caminar, caminar por la calle, oir la la gente pasar... sentir, sentir este mundo para descubrirlo... probar, probar con confianza, valiéndote de tus amigos para saber que es aquello que pruebas... pero yo, no puedo ver, ver este bello mundo que habito, no puedo ver Paris en primavera, ni Colorado en invierno, no veo a mi familia, no veré a mi hijo, ni a mi perro, nada... es un precio que pago por alguna razón, no se cual es, ni siquera tengo una leve idea, pero aqui estoy pagando. Habitando un mundo obscuro... solitario pero dependiente, hermoso pero cruel... un mundo ciego...
Una meditación interesante. Carece del conflicto o el suspenso necesarios de una historia, pero no esta mal.
Saludos!
Conmovedor, es triste cuando alguien te dice lo que te estas perdiendo y lo que el haria aunque sea en unos minutos. Me gusta tu estilo
Lo genial de esta historia-poema o poema en prosa, pues permite muchas posibilidades, radica en el manejo ambiguo de la palabra, reveladora de una realidad existencial donde se mezclan la soledad, la impotencia ante los azares del destino reflejados en un mundo aparentemente absurdo, pero lleno de posibilidades; mas lo importante de todo esto, es que, a pesar del dolor , la esperanza del poeta no declina hacia la oscuridad, en cuanto que la conciencia de las cosas esta por encima de lo aparentemente arbitrario de la vida, como destino a cumplir. disculpa mi ausencia...>Juan Alonzo