
La historia de diciembre 2007
UN MOMENTO DE GLORIA
El viernes 22 de julio, antes de salir de casa, recibí una llamada telefónica; del otro lado de la línea una jovial voz me saludó con amabilidad, después de presentarse, me explicó el motivo de su llamada; los alumnos de la generación 2003-2007 -me dijo- la han elegido para dar el discurso de despedida y entregar los diplomas correspondientes.
¡Por supuesto!, será un placer respondí. Proporcioné mi nombre completo y dirección, una vez que hube aclarado mi garganta, no quise dejar espacio para alguna confusión.
Días más tarde, una elegante invitación con sello dorado estaba en mis manos, antes de abrirla la apreté con fuerza contra mi pecho al tiempo que de él emanaba un hondo suspiro. Nunca durante los veinte años de trabajo en el colegio, he recibido una invitación de tal naturaleza, mi esfuerzo en las aulas apenas ha sido recompensado a través de un raquítico sueldo, al cual he tenido que ceñirme sin dejar de mostrar gratitud por permitir que una lisiada imparta sus conocimientos en tan prestigiada institución.
Los días transcurrieron con relativa fluidez, las noches me encontraron detrás de mi escritorio con la vista fija en cada renglón de mi discurso; el primero en mi vida de docente; nueve días más tarde me detuve un momento, justo a la entrada del elegante salón desde el cual pude contemplar el derroche de radiantes girasoles combinados con frescas hojas de laurel; un joven me tomó del brazo después de revisar mi pase y me condujo con delicadeza hasta el palco central donde estaba reservado mi asiento.
Una indescriptible sensación recorría mi cuerpo, a tal punto de no percatarme de las miradas inquisitivas de tan distinguidas personalidades que formaban parte de la mesa de honor, (mi director entre ellos) me introduje en mi mundo interior hasta que fui obligada a salir de él por una dama, quien por detrás de mí, colocó su mano en mi hombro al tiempo que me susurraba al oído.
El lugar se reservó para la Profesora Consuelo.
- Yo soy la Profesora Consuelo respondí.
Al parecer mis palabras no fueron suficientes para convencerla.
- La Profesora Consuelo dará el discurso de despedida.
- Yo daré el discurso de despedida agregué. La firmeza en mi mirada la hizo volver a su lugar; yo ignoré lo sucedido.
Me acomodé para disfrutar la cultural música de la orquesta, mientras aguardaba mi turno; pronto un completo silencio invadió el salón, el Director de la escuela se puso de pié para presentar a los miembros del presidium, por alguna razón, no escuché mi nombre, situación que no me preocupó en lo mínimo; continuó el Secretario de Educación ; en unos minutos mi turno fue anunciado, me incorporé tan rápido como me lo permitieron mis piernas y avancé hasta el estrado ante la mirada de asombro de decenas de graduandos, respiré hondo, aguardé un momento hasta que el murmullo cesó en la sala; unos instantes después de haber comenzado el discurso, mi voz fue interrumpida por un estruendoso aplauso que se prolongó por treinta segundos más; durante el tiempo que tomé la palabra, fui obligada ha hacer frecuentes pausas, para saborear el dulce ruido que producían cientos de manos al chocar la una con la otra.
Disfruté cada momento, sentí vibrar las columnas del salón, al compás de mis vísceras.
Al terminar mi discurso el público estaba de pie; los aplausos no cesaron hasta que estuve de nuevo en mi asiento, frente al cual colocaron un grueso número de diplomas en los que faltaba una firma, la mía; tomé mi pluma y la deslicé con elegancia sobre el suave papel de opalina, ante la mirada estupefacta del Director y el Secretario de Educación quienes minutos antes estamparon las suyas; Sin dejar a sus miradas distraerme; continué sin pausa hasta el final.
Miré desfilar frente a mí a los graduandos, orgullosos de estrechar mi mano.
Una vez concluida la ceremonia, el Director me condujo hasta un anexo del salón.
- Debe presentarse el lunes a primera hora ante la comisión disciplinaria, su actitud de suplantadora merece un castigo ejemplar.
Asistí con puntualidad a la reunión y acepté la disciplina que me fue impuesta, no sin antes llevar un ramo de flores frescas a la secretaria que por equivocación, o por rebeldía, llamó esa mañana a la Profesora Consuelo Ríos Revuelta, en lugar de la Profesora Consuelo Del Río y Rivera; por haberme regalado un momento de gloria.
MINERVA
28 DE NOVIEMBRE 2007.
Comentarios:
Ay!!... chahuizcle!... -tengo los ojos de plato-... Que cosa- que cosa. Me lo creo real?... me lo creo fantasia??... Ay!! chahuizcle, -hora maistra?- -qui li hago.. o como si dice-. Me gustó-me encantó. Que mara villoso!.Felicidades!.
Angel-Guixhiro'.
Escrito por:
maidu31
20/04/08 14:37
Plas, plas plas, plas, te aplaudo amiga mia, y aun no cesan los aplausos
de ese discurso, te aplaudo por que siguen tus momentos de gloria.
te sigo leyendo Mine .... MAIDU
Escrito por:
VASAYO
20/03/08 01:03
Qué puedo decir, tu experiencia en muy rica de imágenes, me hiciste volar por el auditorio, y por la miarada de casapersonaje que nombraste. De verdad muchas gracias por existir.
¡Qué linda historia, Minerva...! Muy buena redacción la tuya, qué detalles observas... Ojo con la hache errada en "fui obligada ha hacer". Merecida la estrellita!!!!
Escrito por:
Chente
12/02/08 17:04
Estimada Minerva: Me encanto tu historia, principalmente el final. Felicitaciones. Chente.
¡Muy bueno!
Bien Minerva, quien te quita lo bailado.
Escrito por:
oscar
09/01/08 02:26
CON MAYÚSCULAS .-. FELICITACIONES.-. lo comido y lo bailado vale.-. saludos omn.-.
Escrito por:
Agonia
08/01/08 19:09
Buena su historia señora minerva, con toda razón la historia del mes de diciembre.
Escrito por:
omenia
07/01/08 19:42
El momento de gloria, nadie te lo quita ¿verdad?, muy bien narrado.
Minerva, te felicito. Muy lindo cuento. Buen final con tensión. Me encantó. Gloria de Tobar
un poco predesible ese final... la narrativa es excelente pero le falta un plus para atraer al lector...bastante bien estructurado y fluido... no se, le falta entusiasmo, mística, profundidad, q se yo, vo sabrás... besos y felicitaciones.
Escrito por:
Osvaldo
03/01/08 01:34
Ante todo felicitaciones, he leido tu original historia, yo diría "quién te quita lo bailado"
Cariños
Lili
Escrito por:
Lidia
03/01/08 00:14
hola amiga que bella narracíon y bellas imagenes me encanto te mando un gran beso amiga
Escrito por:
luisn
02/01/08 00:54
Sensacional tu escrito, hermosa Minerva. Me encanto, y te puedo decir que devore las frases con mucha pasión… adelante preciosa!!!
Escrito por:
ovejita
31/12/07 20:22
hola muy buena historia te cuento mientras la leia me imagine que esta profesora habia fallecido y estaba alli su alma observando como salian los chicos, sus alumnos, recibidos me dio esa sensacion al principio pero nunca me imagine el final esta muy buena te felicito.
Hola, felicitaciones, una historia que tiene los condimentos de una buena anecdota relatada con altura y humor. Excelente!!! Un beso. Buen 2008.
Magnifica historia, y toda tu humildad se transformo en gloria, bien merecida.
me ha gustado mucho.
un abrazo.
Tomás
Hola Minerva. Me gustó la historia ¡Muy divertida! Interesante desenlace. Mis felcicitaciones.
Muy buena historia amiga mía, muy bien escrita y un final sorprendente. Felicitaciones merecido premio. Un fuerte abrazo
Mi dilecta amiga Minerva:
¿La vida es la suma de anécdotas que nos tocan vivir como realidad, o la realidad está compuesta por anécdotas que nos permiten vivir a la vida como real?
Ni una, ni otra, o las dos. En verdad, se está complicando este comentario que ha originado tu anécdota narrada con elegante originalidad y dominio literario.
Muchas gracias por tu excelente historia.
JACO
Escrito por:
Aurelio
13/12/07 21:57
Vaya, Minerva, un relato no sólo jocoso sino también muy bien estructurado; hace mucho que no leía algo tuyo, por lo que este relato marca tu retorno con nuevos bríos, al parecer más firmes y con un estilo sumamente peculiar. Y el título es de lo mejor.
Escrito por:
Conec
12/12/07 20:15
Muy buena historia y bien relatada amiga, te felicito, Conec
Que linda historia minerva; bien relatada y el final muy bueno.
Un beso.
Escrito por:
MANTIS
10/12/07 23:44
Jajajajaja bueno la secretaria se iria despedida pero con un hermoso ramo de flores frescas :)
Escrito por:
Jadi
10/12/07 12:14
No uso mucho esta palabra, la uso más con mi familia cuando salimos a divertirnos los fines de semana y algo me encanta mucho... ¡Padrísima historia! Amiga Minerva, aplausos también para las letras.
Un abrazo,
Jadi
Escrito por:
Rina
08/12/07 20:58
Wow, increible historia amiga, realmente me rei y me sorprendi por el final. Muy bien llevado, intrigante y sorprendente.
Un gusto leerte
Besos
Fenomenal, es en verdad fe-no-me-nal.
Aprovechar las oportunidades que la vida nos pone en el camino y saber disfrutarlas a plenitud, también porque no, disfrutar las consecuencias posteriores.
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