Un minuto
Cada mañana y cada tarde, aquella mujer sentía que esa silla, estaba ubicada en el lugar donde se devolvía su memoria para recordar pasados viejos. El color de la silla, era igual que el de sus esperanzas mustias.
A veces, le daba la sensación que las horas eran tan mínimas entre noche y día, era como si el tiempo no pasara y la profundidad de sus pensamientos y sus arrugas, cada vez eran más grandes.
El viento entraba por su ventana y al rozar sus mejillas se trasladaba a aquellas veces que había sido feliz: su infancia y parte de su juventud, entonces era cuando el frio recorría sus entrañas. Cuantas noches de farra y alegría. Cuántos amores de juventud que prometían llevar a cabo sus sueños. Su profesión, su familia, sus risas, el éxito
Con rabia recordaba aquella noche que en medio de copas, cambió su carro por aquella silla de ruedas. Si no hubiera bebido tanto
Ya no podía cambiar su pasado, ni podía volver a sus alegrías. Solo un minuto bastó para que su vida cambiara.
Su mundo se reducía a mirar por la ventana el revoloteo de los pajarillos jugando a los encuentros y supo que gracias a aquella noche, no tuvo esa oportunidad: la de coquetear y revolotear junto a un marido, cantarle sus trinos de amor y cuidar a sus pequeñuelos.
Con lágrimas en sus arrugadas mejillas, espera el día en que no vuelva más a sentarse en esa silla y así sus recuerdos y pesares acaben.
Marzo, 2008
Un micro hermoso amiga, por un segundo el vuelco de una vida.
Mis felicitaciones
Lili
Relato como este dignifican y nos debe llamar la atención de la situación de cientos de personas anonimas que por una razón u otra sus vidas fueron lastimadas por un accidente, o bien por una enfermedad, sea cual sea. Es la historia silenciosa de tantos y tantas...
Te felicitó por la idea y tu forma de escribir.
Salud
El destino es cruel, no lo sabe y no le interesa saberlo, es y nada más.
Tragedias del cotidiano, historias que ni conocemos, pero sabemos existen.
Muy buena narrativa desarrollas en todos tus trabajos.
Un beso
Andrés
Cruelmente trágico y triste, el mensaje es claro mi amiga y necesario.
Un abrazo.
En tan sólo un minuto pueden cambiar tantas cosas...
Trágico y muy bien contado. Profundo y cruel. Hace reflexionar.
Conmovedor relato, que nos lleva nuevamente a esa gran reflexión. ¿Hasta cuando el alcohol y la inconciencia, seguirá truncando vidas y sueños?.
Excelente texto amiga, sabes como me toca. Un beso.