UN HOMBRE, UNA GUITARRA, UNA CANCION.

 

 

Esta mañana mientras caminada encogida  de hombros  tratando de soportar los 6 grados de temperatura, un presentimiento me hizo dar la vuelta para encontrarme con unos ojos que me miraron  inexpresivos; sentí miedo de su aspecto y sentí ganas de huir, pero algo me detuvo, fue la vieja e inconfundible guitarra que portaba incompleta, pero aún  con gallardía, el mismo caminar altivo, y un rostro escondido detrás de una asquerosa cabellera y larga barba, pero ahí,  escondidos sus ojos    que se posaron  en los míos y sentí vergüenza, se acercó lentamente para pedirme una limosna y sentí asco.

Tomé unas monedas,  se las di a  Tita, quien cada mañana ofrece deliciosos desayunos y bebida caliente en una esquina, con la indicación de   no  negarle un bocado siempre que lo viera, y seguí caminando apresurada, ella atinó a gritarme, sólo a él?  ó a cualquier pordiosero?  Guardé largo silencio y luego sin voltear respondí:  Sí…sólo a él, pensando que terminaría ahí la conversación, qué mujer más preguntona, volvió a detenerme con una pregunta tonta;  porque?...  Mi rostro se descompuso y sin darme cuenta de que era tarde regresé,  me senté cruzando las piernas en la banqueta y comencé esta historia:

Una mañana exactamente a las 11:00   alguien estaba como un  verdadero desposeído parado exactamente frente al balcón de mi oficina, por curiosidad asomé;  era un chico apuesto cantando una delicada canción de amor,  nunca antes la había oído pero era dulce;  al día siguiente a la misma hora se repitió la historia, salí de nuevo e inmediatamente cerré las ventanas y volví a mi concentración.  No sé hacia dónde se dirigía cada mañana, al principio pensé que sólo pasaba por ahí y se le ocurría molestar, así que un día quise divertirme, tomé unas monedas de mi bolso y las lancé con sobrada decisión por la ventana al mismo tiempo que gritaba:
 ¡suficiente!  Puedes irte y cerré la ventana. Al día siguiente  estaba de nuevo ahí parado y entendí que el juego resultaba divertido para él, así que trabajé las mañanas siguientes con las ventanas cerradas y decidí ignorar la supuesta serenata, claro lo hacía cuando podía, porque casi siempre podía escucharlo a través de los cristales; con el transcurrir de los días, me acostumbré a oír el ronco resonar de sus cuerdas gastadas , mis oídos se cauterizaron y mis ojos se acostumbraron a ignorarlo, nunca imaginé que aquella fuera una declaración de amor, por más que me esfuerzo por recordar cuándo fue la última vez que lo oí, no logro recordarlo, un día de pronto en que quise oírla, no la oí,  la extrañé un par de semanas y olvidé que un día existió, un hombre, una guitarra, una canción.
 
Y ésta  mañana míralo ahí, en harapos, en el mismo lugar al que lo guía el subconsciente,  la mirada perdida a la que siento miedo encontrar, con  la misma guitarra a la que casi puedo  oír llorar como hace 15 años, y me siento culpable  por haber ignorado la canción de las 11 de la mañana,  por haber cerrado las puertas del balcón y junto con ellas las de mi corazón, un corazón cauterizado, imposibilitado para entender el complicado lenguaje del amor. 

Dile que acepte esa limosna para llenar su vientre y si te entiende, que me perdone por no haber llenado su corazón, por  hacer que con mi indiferencia su cerebro explotara de esa manera. Pero hoy,  es demasiado tarde, me asusta su mirada al mismo tiempo,  me siento terriblemente culpable.
Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: JuanCruzBordoy       15/01/08 23:53
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Me gustó la parte en que Tita le hacía preguntas .Lamento que la mujer no haya escuchado la mirada del pordiosero .
Un beso y una sonrisa .
Escrito por: Linosangalli       07/12/07 22:35
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Esta historia está íntimamente ligada con la que has colgado a continuación,"Sentimientos". Se trata del mismo guitarrista y del mismo hombre, pero esta vez el tratamiento que le das, lo encuentro un poco soso, sin sentimiento, sin pasión. Me parece que podrías meterle una cuña con algo de acción, o unos diálogos a lo mejor podrían ayudar a enriquecerla.
De todas formas, está muy bien escrita.
Saludos.
Escrito por: Rina       14/11/07 19:34
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Esta genial, senti mucho de ti en esta historia
Me gusto mucho
Nos estamos leyendo
besos
Escrito por: Jadi       14/11/07 00:22
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Creo, amiga, que, como dice Ricardo, hay un gran sentimiento de culpa que te carga en esta historia y, no te dejó más libre al escribirla. Te invito a hacer una cosa, imprímela y guárdala bajo la almohada esta noche, léela mañana en un rincón, vuélvela a guardar la noche siguiente y, la mañana siguiente, tírala al cesto de basura sin leerla ya más, siéntate y escríbela con lo que recuerdes de ella en tu corazón... (me cuentas el resultado - por lo general, es fascinante)

Un abrazo y, una sonrisa.
Jadi
Online
Escrito por: ricardo48       13/11/07 22:50
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Un corazón que no permite enamorarse y una mente que razona con culpa. Me gusto tu historia. Un abrazo
Escrito por: Conec       13/11/07 10:12
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Es muy bonito tu relato y pienso que hay muchas formas de expresar el amor y que debías haber escuchado la letra de esa canción ya que iba dirigida a tu corazón, un beso CONEC
Escrito por: animalson       13/11/07 07:21
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
No digo que este mal, pero no me llegó, es más me da una impresión uhmm, que no me gusta, eso de la limosna uhmm, cuantos hay que creen susanar las cosas así.

Por eso te digo que no esta mal la historia, sino que no la puedo apreciar con objetividad.

Un abrazo.
Escrito por: jmrousell       13/11/07 06:41
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
... un corazón cauterizado, imposibilitado para entender el complicado lenguaje del amor.

Trágica aseveración del personaje, reconocimiento de la imposibilidad de amar, refleja la cicatriz después de la rotura.

A mi me gustó.
Escrito por: Aurelio       13/11/07 06:02
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Un relato que, extrañamente, no refleja mucha culpa, sino más bien una leve incomodidad situacional, casi embarazosa. Tu narración es lineal y clara, sencilla, directa, presenta los ítems de las historias promedios. Tal vez explotando más a tus personajes puedas crear un ambiente más rico en contenido. Un gusto leerte después de tiempo; saludos.
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar relatos