Un chico que pudo ser presidente

Categoría(s): cuento

 A qué niño nunca se le ha ocurrido mandar al país o tal vez que todo el mundo pensara igual que él. Qué niño no ha pensado nunca que en el mundo todos fuéramos iguales y que nadie llorara porque lo molestan o  golpean. Pero... ¿Hay alguno de éstos niños que lo ha logrado? Pues no se imaginan lo feliz que me siento al decirles que yo, Octavio, un niño normal (hasta ahora) pude ser gobernante y presidente. La democracia me llamó en un instante de mi vida y sentí un temblor en mi cuerpo que me decía:

- Tú, Octavio, estás marcado por una línea que cruza tu mente y que llega a tu corazón. Y claro, yo estaba marcado totalmente con una línea, una que te hace pensar y decidir, que todo lo pasa por ahí, también tiene que pasar por lo que yo siento y creo. 

  

Todo empezó en las elecciones presidenciales de 4° año básico. Yo era uno de los favoritos postulantes a la jefatura del curso, incluso más de 5 niños me postularon. Todos los que confiaban en mí como presidente, veían en mis ojos una seguridad inmensa, también veían satisfacción y sobretodo sabían que si algo les faltaba yo se los daría sin pensarlo más. Y así empezaron las votaciones.

 

Todos hicimos unos papeles que en ellos se leía el nombre del postulante que cada uno quería, los recortamos y los pusimos todos completamente enrollados y doblados y los metimos en una caja de plástico muy pequeña. Primero, me tapé los oídos, cerré los ojos por un instante y me puse a pensar en lo que haría si perdía, y lo primero que se me ocurrió fue que (si es que perdía) me mordería la lengua hasta desvergonzarme

-El primer voto es para..... Mmm.... para Alberto Rosso- Decía mi profesora mientras desenrollaba el papel- Y el segundo es para... Octavio Buger. Acá hay otro y es de... Daniela Urrutia y uno para... Tom Raider C... Cuando ya habían pasado más de 15 minutos y la profesora ya había contado y anotado todos los votos, sentí una decepción y que todo eso de la democracia era una mentira y que yo no era un chiquillo especial. Así que no hubo otra que morderme la lengua y desvergonzarme, pues Alberto me había ganado por 3 míseros votos. Bueno, ustedes se preguntarán ¿Y quién es ese tal Alberto Rosso?, pues él es el niño más pesado de todo el curso, para todos, él es un niño amable y súper totalmente, simpático. Y conmigo es un niño miserable y despreciable.

 

- Hola niño hamburguesa (en inglés, burger es hamburguesa), ja ja, ¿Te gustó perder?, mmm.... ya sé, en tu futuro tendrás una hamburguesería y se llamará: Octavio Burger, ja ja ja – Obviamente, lo único que quería era molestarme, todo lo que decía el pobre, era con un tono malvado y de desprecio.

 - ¿Sabes que se aprenden más lecciones perdiendo que ganando? – Lo grité como si en ese momento le estuviera sacando la lengua.

 - Niño tonto, y tu tonta lección, todo es tonto y siempre será tonto si hablamos de ti, ja ja ja, nunca ganarás porque el que primero gana, siempre ganará, ja ja.

 Dicen que los amigos verdaderos se definen desde pequeños, y estaba claro, que ese tonto, jamás sería mi amigo. Y volvamos al tema, ¿Cómo llegué yo a ser presidente? Bueno, sólo lo sabrás si yo te cuento, y eso es lo que voy a hacer.

 Finalmente, yo quedé siendo el vicepresidente, y ese Alberto se aprovechaba que yo era inteligente, y me utilizó como el niño que inventaba y él quedó como “el niño inteligente” gracias a mí. Todo lo que yo decía, él lo decía frente al curso y todos lo admiraban. Y a mí no me quedaba otra que mirarlo como a un niño copión. 

 

En 5° básico, llegaron niños y niñas nuevos. Todos teníamos una sensación de desprecio, todos nos mirábamos raro. Empezamos a hablar detrás de las espaldas y todo el curso se manejaba por sí mismo. Nadie era amigo de otro niño de otro grupo, casi todos decían que todos eran amigos, pero todo eso era una mentira. Y alguien que era brillante, lo echaban y lo envidiaban. Ese año, fue el más oscuro de toda mi vida.

 

 A la mitad del año, hicimos las “Olimpiadas del Niño Súper Atlético”, y yo quise participar en lo que yo más era bueno, y competí en Salto Largo con 2 compañeros más. Las niñas por su parte, compitieron en Gimnasia Artística y en Trepa. Nosotros, los que competimos en Salto Largo, salimos en 2° lugar y las niñas en 1° lugar. Todos juntos competimos con el colegio de al lado e igualmente les ganamos.  

Después de ese día me fui al cumpleaños del Daniel, mi mejor amigo. Como dije, los amigos se definen cuando pequeños y Daniel siempre ha sido mi amigo. Él un buen compañero, el es como mi compañero de aventuras y travesuras y yo sé que él siempre me va a apoyar. También tengo al Antonio Vergara, él es súper chistoso y sobretodo buen alumno, es como mi mano derecha junto a Daniel. La verdad es que no me había dado cuenta que yo era doblemente diestro, ja. El cumpleaños fue súper bueno, jugamos 5 partidos de fútbol y 2 de básquetbol. Además fuimos a la plaza a sacar todas las pelotas que habían en los árboles y hasta le regalamos un globo y una pelota al guardia, para que por lo menos su vida fuese más entretenida. Cuando llegó el momento de la torta, todos le dijimos al Daniel que diera el mordisco, y cuando lo hizo, lo empujamos para que el tuviera su cara embarrada de torta Selva Negra.   

 En 6° básico, pensé que talvez pudimos alguna vez cambiar, pues al principio éramos todos amigos, pero siempre, de alguna forma esto podía explotar, e iban a salir todos lo chismes que todos tenían guardados.  

También fuimos al campo con todo el curso, ese es un paseo que se hace al principio del año, para conocerse entre sí.

 Además de Alberto, hay niños que son iguales que él, como por ejemplo Gerardo y Eduardo, ellos son gemelos y por desgracia están los dos en mi mismo curso, y lo único que me sirve para diferenciarlos, es que uno tiene dos lunares en la cara, y el otro sólo tiene uno. Ellos dos son una peste que te persigue y una pulga en el oído, todo el santo día te preguntan cosas, como :

¿Tienes mascotas?, ¿Cuál es tu canal de televisión favorito? O talvez ¿Tienes un lápiz que me prestes? Yo les digo “Las Bombas Ruidosas”.                                                                             

En ese año yo me postulé para presidente y para mala suerte mía sólo votaron por mí, mis amigos.  Creo que siempre la tercera es la vencida, pero no me iba a estar postulando 3 o 5 veces, o también creo que el curso es muy pequeño y que necesito algo más grande......  

 

-Si el cielo se hubiese puesto gris en esa mañana, no me hubiese casado con mi esposa, si no, con una súper modelo y no les estaría haciendo clases, estaría en mi jacuzzi personal- Cantaba mi profesor esperando a que nosotros dijéramos algo para molestarlo. Creo que algunas veces uno dice cosas graciosas y que para la vergüenza de uno, nadie se ríe y uno se queda con las ganas de haber sacado algunas risas y eso fue lo que le pasó a mi profesor, nadie se rió.  

Cuando salí del colegio, más tarde, me fui a estudiar un poco para la prueba de historia (ya que la materia estaba muy difícil), me acosté en mi camita querida, prendí el televisor y puse las noticias. Esperé a que dieran el informe de los deportes, y, antes de apagar la televisión, vi el reportaje que me iba a cambiar la vida.

 

 - Hola Alfonso, estamos aquí con el presidente de la república, quién nos va a decir sobre el porqué de su llamada. Escuchemos. – Le decía el reportero Osvaldo Tapia a Alfonso, el periodista que estaba en el estudio. 

- Adelante Osvaldo, ¿Qué pasa?

- Bueno, ehh, el presidente nos acaba de informar, sobre las encuestas realizadas el año pasado, con la pregunta de... ¿Qué quieres ser cuándo grande?, y 8 de cada 10 niños encuestados dijo que le gustaría ser presidente. 

- ¿Algo más? 

- Sí, el señor presidente dijo que para cumplir el deseo de los niños, hará un concurso, y se va a tratar de el que tenga la mejor respuesta para ¿Qué harías si fueras presidente por un día?, tendrá la oportunidad de ser el presidente de la república por un día. Impresionante Alfonso, adelante estudio. - Bueno, estábamos con Osvaldo Tapia, quién, ehh, nos contaba con el impresionante concurso que acaba de decirnos el presidente, así que los invitamos a concursar para ganarse un día como presidente; bueno siga con nosotros en “Los días que si importan” El noticiero que sí le importa. Nos vemos a la vuelta de comerciales....       

- ¡El día me sonríe! ¡La oportunidad de mi vida me espera!...- Las primeras palabras que dije después de la sonrisa inmensa que le puse a Osvaldo, no me importó si no me veía a través del televisor, ni tampoco si no me escuchaba, sólo me importó lo que decía ese tal Osvaldo.

 Al día siguiente me levanté lo más temprano que podía, (bueno, es que en días de fin de semana uno se levanta como a las 10:00 y yo me levanté a las 9:30) y me fui corriendo a buscar un papel y un lápiz de mina y me puse con todas las ganas que uno podía tener y luego....... me desanime porque es muy difícil escribir sobre lo que uno todavía no ha decidido. Hice un borrador sobre lo que yo creía que podía ser bueno y escribí lo siguiente:                                                       Lunes 27 de Junio de 2007                                                          Stgo.   De Chile                                                                Si yo fuera presidente por un día: - pondría un límite de dinero a gastar, (como unos 1.500 milloncitos de pesitos, para no salirme de los gastos. 

- Designaría unos 900  millones para la educación, porque considero que la educación es uno de los derechos más importantes del ser humano. También, dentro del tema de la educación le daría unos millones a los materiales que se necesiten en los colegios municipales, por ejemplo, que por lo menos en cada colegio haya unos 20 computadores, que los niños no se tengan que sentar en sillas rotas, y que sobretodo, su educación sea de calidad. 

- Además les daría un arreglito a las casas que están mal hechas y rotas, les daría unos 350 millones para que la gente tenga un lugar digno para vivir. - Y por último, les donaría a todas las fundaciones 250 millones para que a todos los ancianitos, niños y pobres tengan un lugar en dónde siempre serán admitidos, un lugar que pueda abastecer sus necesidades.                                                                   Octavio Burger X.                                                                                                                             Sí, ustedes deben suponer que era muy fácil que yo ganara. Pero no, la competencia se venía enserio y sobretodo si se trataba de Alberto, él si iba a concursar y tenía miedo si él ganaba y me dejaba como un perdedor.

 - ¡Yo no estoy acostumbrado a perder, estoy acostumbrado a la competencia! – Le dije a Alberto con un tono como de espía. 

- Sí claro, ahora el niñito llorón viene a lamentarme y rogarme a que pierda. ¡Pero yo no soy tan idiota como lo eres tú! Ja, ja, ja.

 - Seré idiota, pero no enfermo- ¡Paff! Sonó el golpe que me dio Alberto y ¡Pum! Sonó el golpe que luego le di a él. 

- ¡Queremos ver sangre correr!, ¡Queremos ver sangre correr!,  ¡Queremos ver sangre correr!... – Gritaban mis compañeros. 

-¿Qué pasa aquí?- Nos dijo el inspector 

- Nada tío – Dijo Antonio con la cabeza escondida. 

- ¡Silencio! Aquí pasó algo y quiero la verdad. Por la rechupaya, ¿Qué hicieron?

- Bueno, es que el Octavio me sacó pica y le pegué porque yo creo que no va a ganar en el concurso, yo lo voy a ganar. 

- Sí tío, le saqué pica, le dije que me gustaba la competencia, luego me dijo idiota y después yo le dije enfermo. 

- Ya, mucha información, los dos donde es director ¡Partieron!, ¡Uno, dos, tres, ya, apúrense los peleadores!, miren que tontería, peleando por la cuestión del concurso del presidente. Miren no más.

 

 Después de ir donde el director me suspendió por 3 días junto con el Alberto. En esos días arreglé un poco mi borrador y lo traspasé al computador, lo imprimí, lo guardé en un sobre con mis datos y se lo entregué al cartero. Luego de unos días de espera, me llegó de vuelta el sobre con un pequeño papel adentro que decía:

- Hubieron muchas personas que no quedaron en este concurso y usted es una de las que quedo dentro y finalista con otros 2 niños más, así que felicitaciones para usted y su familia, así que venga en día martes 24 de Julio para que junto a los otros niños, disfrute de su premio y... ¡Sea presidente por un día!

Pd.: Si usted no es Octavio Burger devuelva a la brevedad este sobre y por favor no vaya a la ceremonia.  

- ¡Mamá! ¡Ven! ¡Mi futuro está aquí! – le grité a mi pobre madre que casi se queda sorda La alegría me sonreía y yo le sonreía a la alegría o algo así.

 Estaba tan feliz que en esa noche no pude dormir y soñar ni nada, sólo pude observar a la lámpara que me quemaba con sólo mirarla. Todo fue más bello de lo normal en ése día.

 

Cuándo llegué a la sala de mi curso, grité que yo había ganado pero nadie me miró, todos estaban emocionados porque Alberto también había ganado. 

 

- Qué bien por él – me dije a mí mismo. Realmente estaba feliz por él.  

 

Llegó el día la premiación y  yo estaba tan impaciente, quería que llagara el momento en el cuál me llamaban por el micrófono y pronunciaban mi nombre. 

-Primero vamos a premiar al niño que nos dio una manera de pensar distinto y que además nos dijo la verdad de la sociedad, él es Juan Arritón, con el tercer lugar.- Todos aplaudían y Juan estaba como si quería llorar de emociónSegundo, vamos a premiar a un chiquillo que nos explicó la razón de vivir de los niños y sobretodo nos dijo lo que los chiquillos piensan sobre el gobierno y de Chile. Le damos un aplauso a... ¡Alberto Rosso! ¡Aplausos para el segundo lugar, bien hecho! – Se sentían los gritos de apoyo y abrasé con toda mi alma al chiquillo que era malo conmigo, yo sabía que si no fuera por que el es muy competitivo, seríamos grandes amigos. 

- Tú ganaste, vas a ser presidente y admiro tu valor- Lo susurró cuándo le estaban entregando el premio.

 - Eres grande - le dije con una puñalada tremenda que sentía en mi corazón. 

- Finalmente, le aplaudimos con todo el cariño al ganador de ésta noche, Octavio Burger. Que nos enseñó sobre la realidad de la educación en algunos sectores y sobre los que necesitan un lugar digno donde vivir. ¡Aplausos para el ganador! – Qué orgullo, finalmente gané el preciado concurso. Me sentí alegre, pero con unos golpes tremendos dentro de mi. Alberto no era un mal chico. Si nos hubiésemos llevado mejor sería todo distinto y no hubiera pasado todo esto. Creo que lo que dijo fue honorable y valiente, eso merece un aplauso. 

 

Después de esa noche corta, en los noticieros se anunciaba que yo había sido el ganador y que el presidente me va a cumplir todos mis deseos. Me vinieron a entrevistar los de la radio, los de la TV., los del diario. En fin, todos.

 Al cabo de unos días, el presidente cumplió con todas mis órdenes y me sentí como un presidente mandando a otro presidente. Cuando llegue a mi curso todos estaban con serpentinas, globos, hasta con una torta. Y dije: 

- Todo mi triunfo, se lo debo a Alberto, quién me animó a competir, y por eso le digo cordialmente: Alberto Rosso, ¿Tú quieres ser mi amigo a pesar de todo? 

- Por supuesto, ¡A pesar de todo! 

-¡A pesar de todo!- Y nos chocamos las manos                                                                                                                                                            Javiera                                                                                                                                                                                                                                                                                                              

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Comentarios:

Escrito por: rotriss       06/09/07 16:27
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Eyyy^^,
como prometi aqui estoy!:)
Es dificiel escojer, pero entre todas tus historias me quedo con esta,
tiene un aire de esperanza yniñez que me encanta^^
Espero seguir en contacto contigo y con tus entretenidas historias:)

*Y mientras sigues diciendo que la eternidad no existe,
aqui me encuentro en la cumbre delo que nunca viste,
sin principio ni final, sin vuelta ni marcha atras*

Saludos desde EL INFINITO...XD
Escrito por: Xaimaca       28/07/07 04:50
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Creativo, con contenido social y más de una enseñanza. Lindo
Escrito por: Abigail       26/07/07 20:25
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EScribir historias para chicos creo que más que un hobby se puede volver una profesión en tu caso.
Seguro que habria cosas que mejorar quizas el final me hubiera gustado algo distinto pero la verdad, me gusto mucho.La verdad felicitaciones.
Ademas tu historia deja como moraleja de la amistad.
Escrito por: Abedul       08/07/07 01:19
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Muy entretenida,
apesar de todas las interrupciones que tuve,
pude por fin leerlo hasta el final.
Un abrazo
Paula.
Páginas: 1

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