Un año, una vida.

Nació un Enero, hace ya muchos años. Todavía con la resaca del 31 de diciembre, un nuevo año comenzaba. Y entre festejos, petardos y sidra Raúl llevo a Normita al hospital para dar a luz a su primer hijo. No fue un parto difícil y de esta forma Alejandro abrió sus ojos después de la nalgada del doctor y vio a su madre por primera  vez, y todos en ese momento sabían que ese amor seria para siempre.

 En un Febrero le compraron su primera pelota, lo vieron reír y ser feliz. Ser niño y una pelota, no se necesitaba nada más para pasar buenos ratos y hacer amigos. Sentir el viento en la cara, juntarse a jugar en el potrero por horas era lo único que importaba en la vida de Alejandro. En esos años conoció a su primer grupo de amigos, rompieron los primeros vidrios del vecindario, el rinraje, las escondidas, las bolitas y las bombuchas en el carnaval. Todo lo necesario para que un niño crezca. Era el orgullo, la luz de Raúl y Normita.

 En Marzo empezó el secundario, enseñanza publica en un buen colegio mixto era lo que sus padres querían para el, para que aprenda lo esencial de la vida. El primer año fue muy tortuoso, hasta q se hizo de amigos, su “barra” como le gustaba llamarlos. Tuvo sus primeras amonestaciones por ser el genio intelectual de más de un chascarrillo, inventor de tantos apodos y gran organizador de rateadas generales. Entendió la palabra compañerismo y el poder de la frase “fuimos todos”. Abanderado y líder del centro del estudiante, un joven ejemplar.

 En un Abril, ni muy frío ni muy caluroso conoció el amor. Recibió su primer beso, se perdió en los ojos de una hermosa joven, de una hermosa Abril. Todo era felicidad, se mandaban cartitas de amor, escapaban juntos en los recreos a besarse en los rincones. El fumaba a escondidas, a ella no le gustaba eso y le dijo “no lo hagas mas, te hace mal, llegue para cambiarte la vida”. Si bien a Ale no le gusto ni un poco que le diga eso, le pareció muy lindo e intento dejar ese vicio que a tan temprana edad había tomado, por ella lo dejaría, todo era por ella. En esa época todo tenia su nombre, en Abril todo era Abril.

 Fue en Mayo cuando conoció el mar, contemplo la inmensidad y vio la perfección de un atardecer en el horizonte. Comprendió lo que significa soñar, se propuso alcanzar sus metas, sus objetivos, ir siempre hacia delante. El secundario ya había terminado hace un tiempo, ahora venia el verdadero desafió y soñó q junto a Abril todo podrían lograr todo entre los dos. Se dijeron promesas de más, de amarse toda la vida.

 En uno de los Junio mas frío llego su primero borrachera por culpa de una mujer, la primer resaca le duro varios semanas, el despecho y el rencor creo que no se irian nunca. Comprendió que el amor eterno dura solamente unos años. Alejando volvió a fumar y se convirtió en alguien recurrente de los bares, ahí se hizo nuevos amigos, aunque esa palabra les queda muy grande a esos malandras.  Termino su carrera de periodista y se peleo con sus padres porque según él estaban del lado de “esa trola” que le había hecho tanto mal.

  En Julio, agitando la puerta hasta casi romperla se fue de su casa, peleas, discusiones, gritos, Norma y Raúl se preocupaban al ver a su hijo perder el camino. Alejandro alquilo un departamento, consiguió trabajo en un diario. Siguió fumando y yendo a los bares, creyó entender el valor y el peso de la palabra amistad y confianza. Uno de sus amigos se mudo con él y todo era alcohol, prostitutas y trabajar en un estado lamentable que duro mucho tiempo, demasiado quizás.

  En el Agosto mas gris fue la primera vez que lo traicionaron, una apuñalada de su supuesto mejor amigo por la espalda; se fue con su plata, el dinero del alquiler de un año y huyo con la mujer que pensó podría curar la herida de amor  que litros de alcohol no lograron hacer cicatrizar. La vida del no tan pequeño Alejandro empezó a irse a pique. Se negaba a hablar con sus padres, hacia ya 2 inviernos q nos les dirigía ni una palabra. Se endeudo,  casi lo despiden del trabajo y era muy raro encontrarlo sobrio y con algo elocuente que decir.

  En Septiembre jamás llego la primavera, un llamado, una mala noticia le cambio la vida. Sus padres habían ido a visitarlo para saber como estaba y un accidente horrible  de transito se los llevo. Derramo sus primeras lágrimas en años, en muchos años, al decir “Adiós Norma” mientras veía como la tierra tapaba el cajón, los presentes se dieron cuenta que ese amor si era para toda la vida. Se sintió miserable, tantos años de silencio y ahora esto, ni toda la herencia que le tocaba por ser hijo único podía cambiar lo que había pasado. Abril intento acercarse en el funeral para hablarle, pero él solo se fue sin siquiera intentar verla, la maldecía a ella, todavía a ella.

  En Octubre descubrió realmente lo que es la soledad, el bar ya no era suficiente y no existía la cantidad de whisky en ningún lugar que le pueda calmar la sed y el dolor. Dejo el trabajo, se mudo a la casa de sus padres y maldijo su pobre existencia al ver esa primera pelota que le habían regalado hace tanto tiempo. Había perdido el curso de su vida, ya no sabia lo que era reírse y quizás asesino parte de si misma al pinchar esa pelota con un cuchillo.

  En Noviembre jamás vio brillar el sol, se olvido del mar y difícilmente podía soñar. Probó las drogas, este ahora era su nuevo amor, probó todo y cada vez buscaba cosas más fuertes. Casi nada le hacia efecto y no soportaba ni siquiera un segundo de su propia compañía. Sentía que esta era la única forma de sobrevivir y era lo único que disfrutaba, su último goce en el mundo.

  En Diciembre comprendió que este amor al veneno no era correspondido, su vida ya no era suya. Quiso darle final a esto que tampoco era eterno. Tomó demasiado, todo lo que tenía, pastillas, cocaína, ácidos, tomó todo y de un solo saque. Su cuerpo no resistió. Tuvo un trance, cayó al piso y perdió la conciencia. No opuso ninguna resistencia al ver como el encapuchado de negro se lo llevaba, sintió la guadaña en su cuello y en ese momento sufrió un shock en su pecho, algo, alguien lo volvía a la vida. Abrió los ojos y estaba ella, todavía más hermosa que antes. Abril lo estaba salvando. Como? Se preguntaba él. Bueno la verdad es que Alejandro tuvo suerte, ella todavía que se preocupa por él, había ido a visitarlo, lo encontró tirado alrededor de esos restos de droga y se lo llevo al hospital donde ella trabaja, la vida la había convertido en una gran doctora. Cuando por fin despertó Alejandro esta vez le dijo “Abril, gracias, creo que esta vez si llegaste para cambiarme la vida”

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Comentarios:

Escrito por: Abedul       28/09/07 15:57
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Que onírico. Esperanzador.
Me da la impresión que al final todo lo vivido vino a representar solo un año de vida del personaje. Los años venideros serán los que se encargarán de completar el círculo de su existencia.
Páginas: 1

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