Yo sabía que tu regresarías, Romárico.No porque tu me lo hayas dicho sino porque lo leí en tus ojos la última vez que estuviste en ésta, tu casa.No en balde fueron muchos años compartiendo el mismo rancho.Compartiendo toda clase de miserias y privaciones cuando esta zona no era mas que mangle y jején y no el centro turístico qu es hoy día.
Quién nos iba a decir, Romárico que todo cambiaría! Que tú ya no tendrías que romperte el alma en los planes de carbón por unos pocos reales.Por eso me sorprendió lo que hiciste.
Todavía me pregunto cómo fue posible que decidieras dejar a los tuyos y embarcarte para el norte. Precisamente con aquellos que tanto te explotaron y que ese día te hicieron el último mal: sacarte clandestinamente del país.
Yo sabía qu tú volverías. NO sólo por la nostalgia, sino por lo otro. POr tu ambición de dinero.Que volverías muy confiado a los brazos de tu guajirita, la misma que bajaba l cabeza cuando tú le ordenabas autoritario y cumplía tus palabras como una ley sagrada.
Sólo que el tiempo no ha pasado en vano y de aquel tiempo a la fecha mucho ha llovido sobre estos mangles.
Y es por eso que hoy te miro reir y hablarme de las bondades de Miami.De tus virtudes como infiltrado y de las peripecias en el viaje.Yo también río por dentro.Porque he jurado por la memoria de Ernestico, caído en tierras africanas, que éste Romárico, será tu último viaje.
|
Imprimir |
Enviar historia |
