Enamorado, apasionado, esa fría mañana de julio la fue a buscar, ella estaba cansada no había dormido todo lo que acostumbraba, desayunaron y la cobijo en su cama, recordando su infancia, llena de agua caliente una botella, la envuelve en un sweater y la colocó a los pies de su amada, tal como lo hacia su abuela con él. Transcurrió la mañana entre ollas y sartenes para sorprender como siempre a su princesa, mientras recordaba el comienzo de la relación que llevaba más de 8 meses, las idas y venidas, las ideas de un futuro juntos, con hijos, las promesas incumplidas y todo y más. Con un beso la despertó bandeja en mano, disfrutaron el almuerzo en la cama. Ese hombre se sentía pleno, feliz. Después una siesta, él a su lado sin dormir la admiraba mientras la observaba. Ella abre los ojos, le acaricia la barba y sin más preludio escupe un No va más, cuando entre hoy a la mañana a tu casa me di cuenta que no te quiero. Quedo talado como un roble olvidado en medio de un monte, seco, vacío, sin nada más que dar en la vida. Se llevo 8 meses de entretenimiento y de amor verdadero que le brindaron, pero no le dejó nada, seguramente la noche anterior encontró un entretenimiento mejor. Seguramente fue otro más. Seguramente él jamás volverá a sentir.
Seguramente la noche anterior encontró un entretenimiento mejor. Seguramente fue otro más. Seguramente él jamás volverá a sentir.
Cuando se entrega el alma y se recoge dolor…muy difícil será volver a sentir..