


| Escritor: | TUHIJO |
| Públicado: | 17/06/2008 |
Tu vida nació del pacto natural y la tierra más profunda. De hierro te alimentabas y con hierro luchabas, para conocer la muerte menos ansiada. Así grabaron tus nanas, con hierro candente. Despojada de tu posible intelecto feroz. Esperabas futuros para todos, trabajando el tuyo. Partías a la noche para robar sigilosa y acabaste hurtada en tu propia casa. Rota con ambición, roja de sueños gloria. Acompañada y fuerte has sido. Sola, sola se padece el dolor cuando no lo deseas. Cuando te lo cargan a la espalda como un hermano pequeño.
Llegó lo que parecía la recompensa a un juego involuntario, implacable. La vida despojada de vida y mirada a los ojos. El fruto de la perseverancia. El ancla de tu esperanzado horizonte. De lo que eres. De lo que eres ahora que puedes. Mirar atrás con ritmo, como tú sólo sabes hacerlo. Qué manera de machacar al diablo. Qué forma de sepultar miedos con rotundos ejemplos. Qué arte el tuyo.
Recuerdo tu voz de las primeras. Trazo con ella como narrador. Con el honor que te eterniza y la vocación que nos dejas. Inmóvil. Nadie podrá decir adiós como tú. En tu inolvidable mano nuestra daga. Lo que en silencio nadie nos explicó como tú. Nadie recordará tu cara como no la quisiste. Nadie quitará más peso a tu sillón. Nadie verá lo que yo veo con tus ojos, lo que tú ves en los míos. Nadie jamás podrá imitar tu coraje en vida, tu irreverencia a la muerte. Ni la muerte siquiera.
Tu vida no se va hasta que no quieras. Mi vida se irá con la tuya y las palabras cenizas en la tierra nueva, donde flores carmesí enraícen el mundo. Sin fin para los que no temen. Un mundo llamado como tú.
|
Imprimir |
Enviar historia |


