Gracias Osvaldo, Rina, Andrés, Jaime y Renan por sus comentarios, disculpen mi retardo al escribirles y acepten esta nota en desagravio mientras le robo un tiempo a la semana para responder a cada quien por separado tal y como lo merecen por su fidelidad al leerme y sobre todo por su amistad. Bendiciones y besos, tibi
A veces me pregunto que no son los recuerdos los que nos da alegría, son los sentimientos que alguna vez se posaron en una cálida mirada.
hermoso
Saludos
Renán
Tibi, siempre recuerdo la alegría de vivir de aquellos que ya se fueron y a quienes seguiremos tarde o temprano. Esta reflexión creo que todos nos la hacemos cuando fallece algún ser querido.
Sólo Dios es nuestro consuelo y nos guía por el camino de la vida.
Triste realidad.
Alegre fue y es para la lírica, pero en la esencia del suceso, queda un sabor ácido-amargo, como el del limón con el Fernet provocado por la pena del que queda y la amargura del que se va.
Sensaciones de abandono y de abandonado, sin límites que se amiguen con la alegría.
No es lírica la muerte, hipócrita pueden ser las dos.
Excelente trabajo.
Un abrazo
Andrés
Ay amigo, que reflexion tan hermosa. Me miro de aqui a unos años, y no me imagino la vida sin mis seres queridos, sin mis padres, mis hermanos, no...no lo imagino...
Por eso entiendo tus letras "No, no se trata del morir lo que duele de estar viejos, se trata del dolor que dejan las ausencias..."
Lindas letras, bello sentir...
Te sigo
Besos