Tinte para caballero No 02 ¡Deshágase de sus canas!

Hoy me di cuenta que he envejecido, si, pues recordé, en medio de una apasionante conversación sobre el mejor pesticida para las hortensias, que cuando la mitad de la vida de una persona gira entorno a su jardín es porque se ha vuelto vieja.

Medité sobre esto guante toda la mañana, mientras acudían a mí diferentes episodios, aparentemente aislados, que tejen como una funesta mortaja mi patente estado.

El despertar agitado en las noches por urgencias urinarias, lo asiduo que esto ocurre. Las constantes confusiones; teléfono por celular, celular por control remoto, control remoto por teléfono… La inmutable irritabilidad, alentada por mi intermitente memoria, tal que sermoneo a mis hijos dos o tres veces por el mismo tema en solo un día. Mi cabeza también juega con mis historias, que cuento una y otra vez, sin saber bien si ya las he contado a esa persona antes, ellos, por respeto, supongo, se limitan a escuchar con atención y fingir sorpresa frente a los hechos resabidos. El incremento monstruoso de las medicinas junto a las galletas, el chocolate y el pan en la mañana; un mordisco al pan, tomo el suplemento de potasio, un sorbo de chocolate, para pasar la pastilla para el estreñimiento, muerdo un trozo de galleta, chupo las vitaminas en tabletas…

Si, hoy me he dado cuenta que he envejecido…, parecía lógico, solo el espejo lo gritaba a voces cuando me asomaba frente a el, pero decidí ignorarlo, ¿No es acaso patético?

Alguna vez escuche que si uno se siente viejo, será viejo, pero que si uno se siente joven, bueno, será un viejo que finge sentirse joven. Pues en realidad qué odiaría más que convertirme en los retraídos que tiñen las canas y se inyectan la cara, que compran convertibles para airar sus calvas y suben a jovencitas que podrían ser las hijas de sus hijas. No, ese no seré yo, no, yo seré el viejo-viejo, el que alimenta a las palomas en el parque y va a comprar matas  a los viveros el domingo, que malcría a los nietos y le grita al periódico, mientras lo lee, con humeantes cigarrillo y café. Si, así será.

Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: Rina       28/09/07 18:00
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Interesnate en general, captaste muy bien las emociones del personaje asi como sus soluciones. Me encanto
Escrito por: Santiagosilvaj       23/09/07 20:12
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Bueno, debo confesar que éste pequeño relato lo escribi sin una pisca de pretención, quizas de ahi sus aciertos, y que poco o nada de esperanza en que resaltara le tenia. Eso demuestra, por enecima vez, lo poco que uno sabe sobre esto.

Un saludo y gracias por los comentarios.
Escrito por: perrosabueso       23/09/07 17:13
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Wao, mira que yo no le hago caso a los "mensajes" que encierran los textos, procuro ver el texto como texto, pero este cuento fuerza a uno a pensar. La descripcion, las palabras, todo esta justo. Claro, escribir bien ya parece parte de la natuleza en ti, amigo Santiago. Crizangel creo que iba a abrir, junto coonmigo, un foro para colocar los links de los mejores cuentos que se estan publicando por estos dias en escribeya. Para comentarlos y recomendarlos. Este sera uno de ellos.
Escrito por: allygirlshy87       23/09/07 07:36
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Me gusta el hilo narrativo que llevas en esta historia, parece como si lo estuvieses viviendo... me impresiona bastante....felicitaciones me agrada tu estilo.... saludos desde mexico!
Escrito por: crizangel       22/09/07 19:32
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Excelentes descripciones, bien capatada la esencia del sentir de muchos adultos mayores.
Me ha gustado mucho tu excepcional linea de reflejos ante el sentir de la etapa madura de un ser humano.
Muy, muy bueno.
Felicidades y un abrazo enorme.
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Anunciar    -     Publicar poesía
Nuestra red: Dietista online