Tierra y Mar
Salada vas. Salada vienes. Salada vuelves y te vas salada. Irrumpes profunda transformando costas, derrumbando acantilados, arrasando diques, arrastrando naves. Como jugando con tu poder irrefrenable, ante ti se subyugan reinos, modificas vidas, trasladas ansias de un lado al otro, como títeres de agua. Luego, en calma, dibujas paraísos de débil arena, suaves ensenadas donde recalar sereno, inmensas bahías de sueños y deseo.
Eterna vas. Eterna vienes. Inquieta de fuerzas. Segura del inabordable poder que siempre expresas, sin querer. A tu ritmo vas, a tu ritmo vienes... dicen que por la luna es, que por ella eres, despejándolo todo a su paso, para cantarle llena con tu música de olas. Anhelos traes, fantasías llevas. Rotunda vas, dulce vienes.
Dicen que sólo los intrépidos te abarcaron, que sólo ellos se atrevieron a recorrerte palmo a palmo, que por eso se encumbraron a la fama, triunfadores de ti, superando miedos ancestrales, buscando tus recovecos hasta dominarte. Ilusa fama los rodea. Ellos saben que sólo tu gracia los salvó, que tu voluntad de diosa les permitió su falso éxito mortal y que a tu ser le basta despertar levemente para arrastrarlos irremisiblemente al cósmico abismo.
Yo solo sé. Yo solo puedo. Aquí estoy. Ante ti quiero. Sólo mi abrazo te contiene. Sólo a mis límites te limitas. Sólo yo te rodeo entera. Sólo yo contemplo tu arrebatadora energía sin miedo. Con toda tu fuerza sólo me arañas. Tu tremendo ímpetu sólo cosquillea mi piel, robusta y segura, preparada para ti. Tus dentelladas modifican mi costa, pero tu propia sal pronto cierra las heridas.
Ahora sé que vivo por ti, tú me das vida humedeciendo, llorándome fértil, alimentando mi interior con tus volátiles deseos. Te veo inquieta y te abrazo fuerte. Te remueven los astros y yo te acuno sereno, conociéndote, sabiéndote, queriéndote mía. Nada soy sin ti (sólo desierto). Nada puedes sin mí (sólo miedos). Junto estamos. Juntos permaneceremos. Unión de eterna vida.
Ufff!, este texto es fortísimo, de una energía tremenda.
Al parecer hablas de un amor inmenso, como el mar; menuda metáfora!!, porque el mar es grandioso, es peligroso, es emocionante, proporciona aventura, proporciona acción, pero proporciona también calma, sosiego, paz, encierra sueños, es sanador... Qué no se puede decir que tenga el mar... Y todo lo que tú dices, lo dices con un lirismo, con un talento, con una gracia expresiva y una profundidad de sentimientos...
No entiendo por qué aún no te había leído nunca... Me ha encantado!!
Descubrirte es casi como haber llegado por primera vez al mar.
Una brisa nos pega fuerte en el corazón.
La magia nos ha invadido.
El mar no escribe poesía, pero él te la ha regalado.
Bellas letras. Felicitaciones
Besos!
Mónica
Cuando uno está frente al mar, se colma de energía, de paz, de inquietud, de serenidad...se atreve a adentrarse en él sin importar los riesgos, porque sus aguas nos envuelven de tal manera que se torna irresistible, aún cuando nos revuelque en vaivenes apasionados de sus olas una y otra vez...luego en la orilla nos permite cubrirnos con su espuma y nos viste en un descanso infinito que nos ha provocado al conectarnos con él...con ella...con el mar...con la mar...que más da? si este escrito nos lleva a sus profundidades, y nos permite bucear en la transparencia magnífica y formidable del alma de quien lo escribe... no necesite una caracola en mi oido para escuchar el sonido queridisimo amigo, no lo necesite, yo fuí tus ojos...vos hoy fuiste mar para mí...gracias..estoy...lo sabes bien.
Arrebatadora personalidad la de tu mar. Curioso símil de tan lejana balsa, para nosotros. Es un escrito provisto de la deconstrucción de sentimientos, con lo cual cada párrafo conforma un agradable pedestal para el lector. Los matices, la personificación y el resto de los recursos cierran un corto relato de ilimitados disfrutes. Un beso
Desde el inicio vas contruyendo el seuño idílico, femenimo que se extiende largamente en tus versos lleno de amor.
escribes grandioso.
saludos
Martín
…Te veo inquieta y te abrazo fuerte. Te remueven los astros y yo te acuno sereno, conociéndote, sabiéndote, queriéndote mía. Nada soy sin ti (sólo desierto). Nada puedes sin mí (sólo miedos). Junto estamos. Juntos permaneceremos. Unión de eterna vida…
Hola amiguito, que gusto y que placer volver a leerte. Encuentro en tus letras una arrebatadora descripción, que muestra esa ternura y al instante toda la inquietud apasionadamente que encierra un sentimiento.
Me dejas complacida.
Muchos besitos….
Karla.
Una mar femenina? Siempre he pensado en "él" mar, querido Paco. Pero la idea es vívida, brillante. El abrazo planetario que describes es apenas justo; nada sería el errante sin la mar, en sus brazos. Y eso es visible incluso desde afuera, a 300 kilómetros de altura.
La mar, en sus brazos... me gustan tus ideas de amor tranquilo...pero ella siempre se está moviendo, caprichosa y apasionada. Muy bien pintado, no sólo escrito...
No quiero despertar de lo que acabo de soñar,pues leerte es eso:soñar...Soñar con el amor que todo lo puede,que todo lo arrasa,que todo lo incluye.
Esa fuerza que describís es la de tus letras,y la de tu apasinoado interior,pues no es posible escribir como vos lo hacés sin tener la vida entre las manos.Y que la categoría que has elegido sea "Diálogo"...Está todo dicho,Pacomartín.
Quisiera ser capaz de escribir como vos lo hacés,pues sé que no hay borradores,no hay diseño,no hay ensayo.Escribís cuando tu pluma te hace cosquillas en el alma,y eso implica estar muy atento.
Gracias,Paco...
GABRIELA