Temor. Para los que no lo leyeron aún.

Temor….

 

El apenas estaba asomando cuando Alicia se despertó, miró el reloj y pensó:
___!Qué locura! Apenas las cinco de la mañana y ya despierta, creo que seguiré durmiendo un rato más.
Y pensando esto se acomodó para volver a cerrar los ojos pero….aunque dio vueltas y más vueltas en la cama no logró conciliar el sueño nuevamente.
Se levantó enojada consigo misma y fue a ducharse  pues el calor de pleno enero le impedía  descansar ni sentirse fresca.
Apenas entró al baño vio su rostro en el espejo y por primera vez sintió algo extraño, temor, nunca antes se había sentido así, vieja y sola y esto la asustó mucho.
Pensó sin querer en su ex marido, hacía un año que se habían divorciado justo ese día y quizá esto la entristeció aún más.
En realidad él no quería el divorcio, pero ella, aconsejada por sus “amigas”, en tres meses lo consiguió.
___Ese no es el hombre que te conviene, decía una de sus amigas,
___Con tu cuerpo y tu rostro, no puedes seguir casada con un don nadie, le decía otra.
___Debes buscarte alguien que se ocupe de ti sin que tengas que salir a trabajar todos los días para ayudar a mantener este departamento, búscate alguien de mayor posición económica, decía uno de sus amigos.
Héctor se resignó al final y aceptó el bendito divorcio y se fue a vivir a otro apartamento, mientras que Alicia siguió viviendo en el  mismo, los hijos ya no vivían con ellos, tenían casas propias y esto le permitió, por un tiempo, hacer lo que nunca antes hiciera, salir con sus amigos, ir a bailar, a boliches y divertirse como nunca, pero…ya se sentía cansada de todo eso y aunque ella misma no quisiera creerlo, extrañaba a Héctor, sus charlas, las cenas juntos, el ver la televisión en la cama y tantas otras cosas que ahora ya no tenía.
Pensó que con más de cincuenta años, a pesar de lo que dijeran sus amigos, en un año nadie se le había acercado, nadie pensó en tener relaciones más que del momento, volvió a mirarse, sin maquillaje y se vio tal cual era y no pudo resistirlo, entonces lloró amargamente por mucho rato.
Quiso charlar con alguna de sus amigas, pero ellas estaban felizmente casadas y ya no tenían tiempo para dárselo a ella, entonces luego de pasar la tarde pensando y llorando sola, se vistió lo más bonita que pudo y  subió al auto, unos pocos kilómetros la separaban de la casa de Héctor y se decidió, iría a verlo, aún sin saber qué decirle, pero iría, quizá lo viera antes de tener que tocar el timbre de la casa de su ex marido, no se atrevía a llamar, en realidad no sabría qué decirle.
Pero no hubo necesidad de tocar el timbre, a  los pocos minutos, una pareja muy acaramelada, pasó junto a ella, lo vio y no podía creerlo, era Héctor que con una jovencita que podría ser su hija, pasaba abrazado rumbo al apartamento.
Alicia aún con la boca abierta, los ojos casi cerrados por la rabia y un dolor tan fuerte dentro de su alma, arrancó el auto para desaparecer de inmediato.
A unas pocas cuadras, detuvo su pequeño auto frente a un bar, sabía que no era bien visto que una mujer sola visitara un lugar donde sólo hombres iban, pero no le importó, entró, se paró frente a la barra y pidió un Martini on the rock, con dos aceitunas, limón y mucho hielo, su bebida preferida.
La tristeza le hacía rodar lágrimas saladas por su rostro, nadie la molestó, todos notaron su dolor hasta que luego de un buen rato de estar sola, un hombre se le acercó, le tendió un pañuelo de papel que ella aceptó casi sin darse cuenta.
Alicia tenía el vaso vacío, pero el hombre le dijo:
___Podría invitarla con otra copa, pero no creo que le haga bien, está usted demasiado triste como para seguir  alimentando esa tristeza con más alcohol, pero quizá le agradaría caminar un poco, hace calor y la rambla está a pocos metros.
Alicia por primera vez miró a aquel hombre, un desconocido de más o menos su misma edad, atractivo, bien vestido y pensó:
___Es una locura, pero me siento demasiado sola como para no aceptar.
Salieron juntos, él se presentó.
___Me llamo Alex Andrés Marín, soy viudo de 59 años y me agradaría conocerla.
Alicia sonrió, la ocurrencia de aquél hombre la hizo volver a la realidad, ella que se suponía era una mujer moderna, de mundo, no sabía que contestarle.
___Me llamo Alicia Merlo, divorciada y tengo 57 años.
Los dos rieron, parecían dos jovencitos contándose cosas, al rato, paseaban por la rambla de Carrasco conversando como buenos amigos.
Ese había sido uno de los peores días de su vida, pero ahora, luego de una larga caminata, de una hermosa charla y de una luna que propiciaba un encuentro cercano, Alicia volvió a ser la de antes, sabía que con Héctor ya no había vuelta atrás entonces ¿Por qué no seguir su vida?

 

Omenia  11/3/2008

 

Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: 12       06/10/08 22:33
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
magnifico historia

saludos

---12---
Online
Escrito por: sumysel       12/07/08 04:32
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Buenísimoooo!!!
No está bien llorar por un amor que fue y que podría seguir siendo.
El amor siempre llega. Tu relato es esperanzador para quienes creen que ya se les pasó el tiempo para volver a enamorarse.
Como siempre, muy buen relato, amiga.
Un besito
Escrito por: Represerrante       11/07/08 23:00
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Muy, muy real tu história Omenia. Bién guiada, bién enfocada y con lo justo en palabras para no minimizar el mensaje. Enhorabuena
Mis saludos
Pepe
Escrito por: S_Bustamante       11/07/08 22:27
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Querida amiga, Omelia (con n).
Todo a su tiempo, dice el dicho popular. !Que suerte barbara de tu personaje, despues de tanto tiempo sola, pasada la media centena, hasta dudando de ser ella misma, y llega a su lado otro ser, tambien un poco pasadito como para aventuras a lo MonicaXXX, pero que sin embargo trae consigo un rayito de sol de otono para compartir.
Muy hermoso tema.
Escrito por: AndresMiranda       11/07/08 20:27
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Buena historia y sucede todos los días, tanto para mujeres como para los hombres.
La reflexión que me merece es que siempre sale el sol.
Un beso
Andrés
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Anunciar    -     Publicar historias
Nuestra red: Adelgazar sin trucos