


| Escritor: | karlosv9 |
| Públicado: | 12/11/2007 |
Tarde de Amor
Bajó las escaleras más rápido que nunca las había bajado. No percibió la extraña novedad que suponía la lluvia en esta ciudad . Se instaló en el bus como si subiera a una avioneta. Desembaló el libro que tanto estuvo esperando. Pero no pudo leer más de una página.
Ese perfume le era muy familiar. Su mente le transportó al verano de nuevo.
Terrazas inundadas de gente bebiendo. El mar reflejando las luces en el agua, las olas destilando esa música lenta que tanto le gusta.
Y por fin su rostro, aquella primera sonrisa que tanto tiempo le estuvo acompañando.
Le comenzaron a temblar las manos. Él mismo se reía de si mismo. Se sentía atropellado dentro del bus.
Comenzó a buscar con la vista a la propietaria del perfume. Esta vez no le temblaría el pulso ni la voz. Pero el bus estaba abarrotado y la gente hablaba en voz alta como si todos hablaran con todos a la vez. Comenzó a abrirse un hueco entre abrigos y paraguas. El perfume inundaba sus sesos como un imborrable recuerdo. Un frenazo lo arrojó al pecho de una dama que se le quedó mirando con ese gesto que se pone a quien creemos perdido. Nada podía pararlo. Agarrado a su libro consiguió llegar cerca de la puerta. El perfume se iba haciendo más denso a cada paso. El destino era lo de menos.
Encontró la silueta de una mujer joven a dos o tres metros. Pelo rubio de media melena.
Abrigo azul. Era ella pensó. Un dialogo de película comenzó a roerle el cerebro.
La invitaría inmediatamente a bajar y tomar una café. Tomarían un taxi y comerían en uno de esos restaurantes que dan al mar. Ya lo invadía la figura de la mujer sonriéndole. La silueta del bello rostro y al fondo el azul del mar. Las promesas de una tarde de maravilloso amor flotando en el aire.
Esta vez el frenazo lo catapultó contra el pecho de piedra de un hombretón con bigote.
No podría decir que fue lo que peor le sentó. La mirada asesina o el manotazo en el pecho.
_¿En qué estás pensando chaval?
Cuando recogió el libro del suelo y comenzó a quitarle las manchas de la tapa se dio cuenta que estaba casi sólo en el bus.
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