Fluye muy bien. Me gustó. Un abrazo uruguayo.
jajaja...mi gato hace lo mismo....
Que bueno que sigas con estas historias de sentada. Muy original, realmente me sorprendio ese cambio que le diste, genial, me sorprendi mucho y de paso me sonroje jijiji
Nos estamos leyendo
Besos
Muy bueno amiga, uno puede imaginar toda la situación...uffff, aunque desde un comienzo se adivina que te dirijes a un animal...pensé en un perro.
De todas formas me gusto el relato.
Un abrazo .
PD: Yo podría hacer lo mismo que tu gato, pero con una ventaja...no dejaría pelos,por que no tengo jajaja. :)
La mirada felina tiene mucho de sensualidad y erotismo, por un momento casi te imaginé saliendo de la ducha, pero claro, esto es ficción. También tiene un tinte bastante femenino, en cómo se arreglan las mujeres y demás. Me gustó mucho, porque también me gustan los gatos.
Victorhugo
Buena historia, con tus descripciones me transportas
siempre a vivir una u otra situación...
Saludos.
¿Qué te miraba?? muy bueno, como toda imaginación maliciosa, al final hiciste que la mía se sonrojara!...
Como siempre, me deleito leyéndote.
Un abrazo...