Sueños encerrados en lata.

_Si señor, enseguida le llevo el informe 1.039. Ya termine el programa ZX345.

Y mañana mismo les enseñare nuestro programa de trabajo con sus 578 funciones

a los nuevos empleados.

   El no podía creer que su jefe sea un robot, que unos cables ganen más dinero, eso era lo que mas bronca le daba quizás. Pero bueno, nada se puede hacer, desde que inventaron esas computadores con conciencia, todo se fue de las manos. Son mejores jefes, laborioso, objetivos, eficientes y rápidos. Y lo mejor, no piden vacaciones.

   Al terminar su turno Cristian fue a tomarse el tren como todos los días.

-Lo que faltaba! Pero será posible, otra manifestación. Dejen de pelear por boludeces, estos hippies se juntan y solamente molestan. QUIERO IRME A DORMIR!!

   Entonces la vio, una autentica militante, esos pantalones con flecos y esa

remera de colores desafiante a las leyes (estaba prohibido usar mas 3 colores en la ropa, ya que dicen que es demasiado estimulo). Sus

ojos azules, su pelo largo y revuelto rojo y ese cartel en su mano: "FUERA ROBOTS,

LIBERTAD A LOS SUEÑOS" despertaron algo en Cristian, algo dormido que tenia olvidado.

   Se unió a los "hippies", tiro el maletín y se desprendió del saco. Fue junto a ella

y riéndose la levantó y la puso en sus hombros para que se vea mejor el cartel.

   Al poco tiempo llego la policía y los robots, gases lacrimógenos, humo, balas de goma y reprimenda general en las calles de la ciudad.

   Cristian la bajó de sus hombros y ambos corrieron para escapar. Todo era caos. Policías y robots golpeando hombres y mujeres que solamente peleaban por sus derechos y de fondo autos quemados, vidrios rotos y el llanto de los niños.

-Acá los perdimos, soy Cristian. Vos?

_Yo soy Violeta, me lo pusieron mis padres por ser el primer color que prohibieron. Por

que te uniste a nosotros?

_ Porque yo quiero creer en tu cartel, no tengo un corazón de lata y me cansa usar un traje gris todos los días. Y ahora que?

_Y ahora tendremos que irnos, los robots tienen nuestras caras, nuestros datos. No es seguro que estés conmigo, me buscan desde hace tiempo. Yo me iré hacia el sur, allá hay un grupo de amigos que pelean como yo. Vos.

_Yo me voy al norte, no te preocupes por mi. Los distraeré así vos te escapas. Violeta nos volveremos a ver, es una promesa.

   Y de esta forma él supo actuar sin dudar y la beso. Ambos corrieron, él llamo la atención de la policía y de esta forma ella pudo huir, a él jamás lo alcanzaron.  La tarde

llego a su fin. Cristian se pregunto donde iría Violeta. A ella le preocupaba este extraño y le agradecía haberla ayudado, pensando en como haría para verlo otra vez.

  El tiempo pasó, y también pasó la promesa de volverla a ver. La fe de que este mundo robotizado iba a cambiar le duró lo que tardo en salir un nuevo reality show.

  Al ir al norte perdió su sur, olvido que solo estuvo vivo esa tarde en la manifestación junto a su Violeta. Consiguió otro trabajo, otro saco gris y otro jefe robot. Se convirtió en otro mas de los que reclaman cambios sin saber e intentar cambiar. Ella, nada se sabe de ella, lamentablemente debe haber muerto en alguna protesta, luchando por sus ideales, intentando realizar su utopía. La represión se volvió mas dura con el tiempo y se dejaron de usar balas de gomas.

-Otra vez, hace 20 años que veo protestar a estos hippies y todavía no consiguen nada. Por que no se rinden y buscan un trabajo. Aunque ojala, algún día lo consigan.

   Paso el tiempo, en esta manifestación Cristian volvió a ver un cartel que todavía despierta algo en los hombres dormidos "LIBERTAD A LOS SUEÑOS".

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