


| Escritor: | rosanavera |
| Públicado: | 02/09/2008 |
Ella lo esperaba,sabía que él vendría, tomarían su cafe, conversarían, platicarían:
Las cosas no van bien, la tristeza se agudiza, el tiempo me está matando y tú eres mi escape, le susurraba, mirando a hurtadillas a los ojos de la joven.
Ella sólo sonreía, nerviosa, espectante; ante aquel hombre,para ella, tan grande, tan fuerte, un gigante.
Fueron minutos que quisieron eternizar, pero, él tenía que marchar.
Un "te quiero" salió de sus labios, y se fue galopando en su caballo.
Ella quedo pensando, soñando, recordando cada palabra salida de sus labios y se dispuso a dormir, pues, en el sueño se encontrarían.
De pronto ella siente que alguien la abraza con fuerza como queriendo retenerla, más luchó mucho hasta soltarse y escapar, se escabulle, vuela por el espacio al encuentro de su amigo, el muy amado, hasta verlo; su asombro fue tal que no podía reaccionar, ya no sabía si era un sueño, o era realidad; él estaba en medio de un ciclón, las aguas a su alrededor, eran verdes y claras un poco turbias, no mojaban,
pero, dañaban y él estaba en el centro atado_ ¡oh Dios! _ no son cuerdas, son cadenas y estaba completamente amarrado, ella no veía ni su ropa ni su calzado, sintió que se desgarraba su corazón, su alma, su espirítu, era tanto su dolor que se hizo físco y se despertó.
Era sueño, pero, si era un sueño porqué dolió? Solamente él podría explicar el misterio y corriendo lo fue a buscar.
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